72. LA GRAN LIBERACIÓN

Por favor escribir el numero del mensaje

Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors

72. LA GRAN LIBERACIÓN

Tú eres mi esperanza
Tú eres mi roca,
en momentos de angustia.
Tú eres mi redentor
Tú eres mi salvador
Tú peleas mis batallas
Tú me das fortaleza
cuando el enemigo me oprime
Tú eres mi verdadera esperanza
Tú eres el único confiable,
porque el ser humano te falla,
no te cumple, siempre se echa para atrás,
cuando se compromete.
Te invoco y me escuchas
Te busco y te encuentro
¿Qué más podre anhelar?
Si tú estás conmigo,
¿qué temor tendré?
Nadie podrá hacerme daño
satanas y sus demonios,
no podrán atacarme.
Bendito seas día y noche
por siempre y por la eternidad.
Deja que mi mente te alabe,
Deja que mi corazón se regocije en Ti
Deja fluir mis pensamientos de alabanza para Ti
Déjame contemplar tu santidad
Déjame contemplar la maravilla del universo,
obra de tus manos
Déjame apreciar en gran manera,
la obra maestra de tu creación:
La creación humana
Seres que tienen esperanza
Seres que serán más que los ángeles
Seres que tienen tu soplo divino
Seres que podrán tener
un segundo nacimiento:
el nacimiento espiritual y
que podrán llegar a la altura
y estatura de Jesucristo.
Maravilla grande es esta
y gran secreto que Tú
revelaste a los hombres y
que satanas quiere ocultar
a los llamados en Cristo.
No te dejes engañar
porque el que es considerado
a los ojos de los hombres, como miserable,
es un diamante, un talento,
un tesoro precioso para el Señor.
Todo pecador tiene esperanza:
Si tienes una grave enfermedad, tienes esperanza
Si te mantienes en tu lecho de enfermo, tienes esperanza
Si eres un gran pecador, tienes esperanza
Si tienes vicios que van en contra de la naturaleza, tienes esperanza.
Si tu situación es extrema, tienes esperanza.
Porque el Señor siempre está presto a perdonar.
Si te arrepientes y caminas con Dios y
no vuelves a pecar, de verdad, tienes y tendrás esperanza.
Porque la verdadera esperanza, es contemplar
cara a cara  el rostro del Señor y reinar con Él.
Nuestro cuerpo corrupto, se volverá incorrupto y jamás
ningún mal nos alcanzará.
Eterno gozo tendremos y
toda lagrima, tristeza y angustia
quedaran sepultadas por los siglos de los siglos.
Si tienes sabiduría, si tienes temor y
si buscas un auténtico cambio, no puedes
dejar escapar esta, tu única oportunidad.
Recuerda: tu única oportunidad.
Si la pierdes jamás la recuperaras y
vendrá el crujir de dientes.

*Sal 37:9; He 6:18; Ro 5:2; Sal 18:2; 1 Co 10:4; Mt 16.18; Sal 4:1; Sal 50:15; Sal 32:7;
Is 41:14; Job 19:25; Is 54:5; Sal 19:14; Lc 1:47; Is 62:11-12; Sal 27:1; Jer 15:20; Dt
1:30; Sal 91:7; Sal 18: 1-2; Hab 3:19; Ex 15:2; Sal 17:8-9; Col 1:27; 1 Cr 16:21-22; Sal
39:7; Ro 15:13; Ro 5:2; Jer 7:8; Nah 1:7; He 2:13; Jer 9:4-6; Jer 17:9; Sal 12:2-3; Zac
13:9; Sal 99:6; Sal 66:19-20; Sal 27:8-9;  Hech 17:27-28; Mt 7:8; Sal 4:8; Sal 3:5-6; Sal
23:4; Esd 8:31; Sal 27:1; Ef 6:10-18; 1P 3:13-14; St 4:7; 1 Jn 5:18; 1P 5:7-9; Sal 89:52;
1Cr 16:36; Esd 7:27; Lc 1:68; Mt 22:37; Sal 100:2; Fil 4:4; Sal 63:7; Sal 29:2; Job
38:1-7; Job 38:31-33; Gn 1:14-18; Gn 2:7, 21-23; Ef 2:10; Sal 8:1-9; Jn 3:1-8; 1 P 1:3,
23; 2 Co 5:17; Ef 4:13-15; Col 1:25-28; 1 Co 2:9-10; Ef 6:19; 2 Co 2:11; Gen 3:13; Gá
1:6; Mr 4:15; 2Co 11:3,14;  Ap 12:9; Sal 22:6-7; Mal 3:17; 1Co 1:27-29; Sal 32:1; Ro
8:24; Is 1:18; Lm 3:21-23; Mi 7:18-20; St 5:14-15; Sal 41:3-4; Hech 10:43; Luc 7:47-
48; Ef 1:7; Sal 130:1-4; Sal 51:1-17; Luc 18:13-14; Jn 8:8-11; Jn 5:1-14; Ap 22:3-5; Ap
5:10; 1Jn 3:2; Mt 5:8; 1Co 15: 52-54; Fil 3:21; 1Co 9:25; Sal 91:1-16; Sal 23:1-6; Is
35:10; Is 25:8-9; Ap 7:17; Hech 17:27; He 12:12-17; He 2:1-3; Jer 29: 11-14; Hech
3:19; Mt 22:13-14; Ap 3:19-22.