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Nuevo Mensaje 111

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1. El único mediador

El pecado de nuestros padres nos alejó de Dios.
En el principio todo era paz.
En el principio no había temor.
En el principio no había maldad.
En el principio todo era armonía.
Satanás y sus demonios ya estaban en la tierra.
El plan de satanás era destruir la obra de Dios.
Con el pecado de nuestros padres
la relación con Dios se interrumpió.
Las naciones vivieron lejos de Dios.
No tenían esperanza.
Estaban muertos.
Todo era oscuridad.
La verdadera luz estaba ausente,
pero Dios si tenía un plan salvador.
Envió a su hijo para redimirnos.
Él estuvo en la tierra.
Él cargó con nuestros pecados.
Vivió con dignidad y no pecó.
Derramó su preciosa sangre por nosotros.
Murió y resucitó.
Su resurrección restableció la relación con Dios.
Jesucristo es el Único Mediador entre Dios y la humanidad.
Alabado seas Señor por tu gran misericordia.
Honor y gloria por permitir estar delante de tu trono.
Honor y gloria a la verdadera luz: Jesucristo.

* 1Ti 2:5; He 12:24; Gen 3: 1-24; Is 43:27; Gen 1:1-31; Job 1:7; Luc 10:18; Jer 2:32; Jer 18.15; Mt 24:36-39; Is 59:2; Os 5:6; 1Jn 1:5-7; Ef 3:11; Luc 1:77; 1Co 15: 1-7; 1Ti 2:5; Jn 3: 16; Jn 1: 9-11; Jn 11:25; Col 1:19-20

2. Bendición y tristeza

Gran bendición es la vejez con sabiduría,
pero gran tristeza es la vejez con necedad

* Pr 20: 29; Ec 12:1; Ec 4:13; Ec 11:9-10; Pr 16:31; Lev 19 :32; Ge 25 :7

3. Volver a Dios

¿Dónde está el sabio? No lo veo
¿Dónde está el prudente? Difícil encontrarlo
¿Dónde está el valiente? No se encuentra
¿Qué hay entonces? Necios, locos, iracundos,
ladrones, violadores y duros de corazón
¿Qué hacer? Volverse al Dios Viviente y arrepentirse

* II Ti 3:1-5; Ge 6:5-6; 2P 3: 9; Mt 4:16-17; St 4: 8-10; Is 55:7; Dn 4:27; Jr 26:13; 1Jn 1:9-10; Pr 28:13; Is 1:16-18; Luc 3:8-14

4. Consecuencias del poder

El poder con codicia corrompe.
El poder con misericordia edifica y engrandece

* Mt 6:24; Pro 1:19; Mr 4:19; Job 20:5-15; Pr 14:20-22; Lm 3: 21-23; Mi 7:18-20; Luc 10:30-37

5. EL GRAN LIBERTADOR

Dolor y quebrantos cubren toda la tierra.
La maldad y la violencia aumentan.
El imperio de las tinieblas gobierna a las naciones.
No hay temor.
No hay respeto por los buenos valores.
¿Quién podrá sacarnos de este horno de hierro?
¿Quién podrá liberarnos de las garras del maligno?
¿Quién podrá restaurar la tierra y el universo?
¿Quién gobernará con justicia?
¿Quién saciará al sediento?
¿Quién saciará al hambriento?
¿Quién gobernará con vara de hierro a las naciones?
¿Quién quitará nuestras lágrimas?
¿Quién nos consolará?
¿Quién llenará de gozo la tierra?
¿Quién fortalecerá nuestros corazones?
¿Quién protegerá nuestra salida y nuestra entrada?
¿Quién bendecirá nuestro trabajo?
¿Quién nos librará de epidemias?
¿Quién cuidará nuestro reposo?
¿Y quién finalmente, nos permitirá ver su rostro?
Solamente nuestro Señor Jesucristo.

* Sal 18:1-2; Sal 70: 5; Is 14: 12; Ef 6: 12; Dt 4:20; Gen 6:5; 1 Jn 5:18; Pro 4:17; Col 1:14;  Ap 2: 26-28; Ap 21: 4; 2 Co 1:4; Sal 121:8; Num 6:25

6. ESPERO EN TI

En ti espero con certeza,
como el día espera a la noche,
como el ave cantora espera la mañana,
como los polluelos esperan el alimento,
como el fuerte y sabio atleta espera vencer,
como el campesino diligente espera la cosecha,
como el hijo obediente espera la bendición de sus padres,
así mi alma espera al Excelso quien me colmará de dicha.

* Sal 38:15; Sal 130:5; Sal 25:5; Mt 23:37; Luc 13:34;  Pr 13: 1; Sal 127:3

7. LUZ Y GUÍA

Luz  a mis ojos es tu palabra.
Brújula a mi vida son tus mandatos.

* Sal 119:105; Sal 43:3; Pr 6:23; Sal 27: 11; 2 P 1:19;  Jn 6:63

8. EL PODER DEL SEÑOR

Él dijo: hágase esto o aquello y se hizo.
Él probó su creación espiritual: santos ángeles y demonios surgieron.
Él instruyó a nuestros primeros padres y Él cerró el arca de Noé cuando todos estaban dentro.
Él descendió a Babel y confundió su lengua.
Él fue huésped de Abraham y Él se presentó como Melquisedec.
Él finalmente, vino como hombre y dio su vida por los pecados de la humanidad.
Él resucitó y hoy está a la diestra del Dios Padre.
¿Quién es Él? Nuestro Señor Jesucristo.

Gn 1:1-31; Gen 3:1-24; Jud 6; Gn 7:15-16; Gn 11:1-9; Gn 14: 18-30 ; Gn 18: 2-5 ;
Mr 10:45;  Mt 22: 44.

9. EXCELSO REY, VEN PRONTO

Oh Jerusalem, Oh Jerusalem, Oh Jerusalem, tu Excelso Rey pronto vendrá en su segunda visita. Oh Jerusalém, tu Excelso Rey vendrá con gran majestad. En su primera visita no quisieron reconocerte y aun hoy, no te reconocen. Tu segunda venida esta cerca, muy cerca y todo el mundo te verá. En los corazones hay esperanza y nace un nuevo clamor para expresar con reverencia “Bendito el que viene en nombre del Señor”. Finalmente, la gallina recogerá a sus polluelos dispersos y los protegerá bajo sus alas. Oh naciones del mundo esperen y alaben al Señor con gran temor porque la nueva Jerusalem, la Santa Ciudad, pronto descenderá del cielo dispuesta como una esposa ataviada para su esposo, El Cordero.

* Mr 13.26; Mt 21:9; Luc 19:38; Hch 1:11; Jn 1: 11; Mt 24:3; Mt 24:27; 1 Jn 2:28; St
5: 7-8; Mr 11:9; Mt 23:37; Ap 21:2; Heb 12:22

10. CANTEMOS POR SIEMPRE Y POR LA ETERNIDAD

Canta alma mía a tu creador.
Canta alma mía a tu Señor.
Canta alma mía a tu proveedor.
Canta alma mía a tu protector.
Canta alma mía a tu salvador.
Canta alma mía a tu libertador.
Canción del alma.
Canción del espíritu.
Canción del verdadero amor.
Canción del vencedor.
Canción del abatido.
Canción del perseguido.
Canción del perseverante.
Canten todas las naciones.
Canten todas las razas.
Canten todos los niños.
Canten en todas las lenguas.
Al fuerte Libertador,
canten los jóvenes.
Canten los ancianos y
canten en todos los hogares
al Juez Supremo.
Cante el que no tiene esperanza.
Cante el que es bendecido.
Cante el que es llamado por el Altísimo.
Cantemos todos porque es justo hacerlo.
Cantemos todos al único y verdadero Dios.
Alma mía reposa en tu creador.
Alma mía obedece a tu Señor.
Alma mía camina con el Altísimo.
Alma mía ofréndale a Él tu vida.
Canten por siempre.
Canten por la eternidad.
Alaben al Dios misericordioso.
Alaben al único y verdadero Dios.

* Sal 149: 1-7; Sal 135; Sal 148; Sal 100: 1-5; Col 3:16-17; St 5:13; Sal 98:4-6; Sal 47:6; Sal 81:1-2; Sal 30: 4-5; Sal 8: 1-2

11. LOS MÁRTIRES DE LA FE

Caminan con Dios.
Ellos no tienen temor.
Su mente y su corazón están con Dios.
Son gozosos.
Son diligentes.
Son misericordiosos.
Son testimonios vivos.
Son testigos vivos de Jesucristo.
En silencio hacen buenas obras.
Saben que son peregrinos en la tierra,
y que son aves de paso.
No le temen a las amenazas.
No le temen al dolor y a la fatiga.
Son verdaderos soldados de Jesucristo.
Anhelan a la Jerusalem celestial.
A nada se aferran.
Solamente en Dios tienen su esperanza.
Sobre la verdadera roca se apoyan.
Los mártires de la fe han sido  perseguidos,
aserrados, humillados, discriminados,
azotados y ultrajados.
A las fieras fueron entregados y no hubo llanto,
sino que cantaban y bendecían a Dios.
El mártir de la fe no le teme a la muerte,
porque saben que es un corto sueño,
para luego despertar a la resurrección.
Escucharan la poderosa voz de Jesucristo
y su cuerpo corruptible se volverá incorruptible,
y en su segunda venida los mártires vivos,
transformaran su cuerpo mortal en celestial,
y recibirán al Rey de Reyes en el aire,
y verán el rostro de Jesucristo.
Estarán en la Bodas del Cordero.
No temas, se fuerte, dice el Señor
y confía en mí porque cumpliré todas las promesas.
Tendremos verdadera paz y las naciones,
ya no se prepararan más para la guerra.
No habrá hambre, ni epidemias,
ni llanto, ni maldad.
Las naciones rendirán culto al
único y verdadero Dios.
Fortalece tu fe porque vienen
cosas maravillosas.
Lo mejor de nuestras vidas están por venir.
No te confíes.
No te desanimes.
Ocúpate de tu salvación.
Que la venida del Señor,
no te coja de sorpresa.
No te apegues a lo material.
Porque hay momentos y habrá momentos,
en que el oro, la plata y las riquezas,
no servirán para nada.
Ten paciencia y camina con temor,
temblor y sabiduría, porque el Señor
nos protegerá de la gran tribulación.
Es promesa divina.
No le temas al martirio y a la persecución,
porque esto es nada, en comparación
con las promesas eternas del Señor.
Se valiente, firme y nunca seas tibio,
para que el Señor no te vomite.
Dios no quiere cristianos indecisos.
Los quiere definidos y con verdadera fe.
Honor y gloria al justo y poderoso.
Honor y gloria al que venció a satanas.
Honor y gloria al que venció a la muerte.

* Gen 5: 23-24; Gen 6:8-9; Prov 15: 8; Jn 16:22; 2 Co 13: 11; 1Ts 5:16-19; Prov 10:4; Prov 13:4; Prov 21:5; Ef 4:32; Prov 14:21; Mt 5:7; Prov 19:22; Mr 13:9; 2Ti 1: 8; 2 Ts 1:10; 1 P 5:1; Is 43: 10; Is 44:8; Luc 24: 48; 1P 5:1; Hch 10:39; Hch 1:8;  He 11:13; 1 P 2: 11; 2 Ti 2: 3-4; He 12:22; Ap 21:2; Ap 3:12; Sal 9:18; Sal 14:6; Sal 39: 7; Sal 62:5; Sal 62:6-7; Sal 91:2; 1Co 10: 3-4; Sal 31:2; Sal 62:2; Sal 71:3; Sal 89:26; Hch 5:40; 2 Co 2:10; 2 Co 11: 25- 27; He 11: 36-37; 2 Co 4:11; Dn 6: 16-23; Sal 23:4; Ro 8:38-39; Sal 13:3; Jn 11: 11; Ef 5:14; Ez 37: 1-14; Is 26:19; Hch 24:15; He 11:35; Hch 26:23; Job 37: 2-5; Sal 19:4; Sal 18: 13; 1 Co 15:52-55; 1Co 15:50; 1Co 15.42; 1Ts 4:13; 1 Ts 4:17; Sal 17:15; Ap 22:4; Ap 19:9; Ap 21:2; Jos 1:9; Is 2:4; Os 2:18; Mi 4:3; Is 49:10; Ap 7:16; Sal 91:10; Is 51:11; Ap 21:4; Is 25: 8; Sal 86:9-10; Is 66:23; Ap 15:4; Fil 2:12; He 2:3; Mt 24:42; 1Ts 5:2; Job 27:15-16; Job 36:18-19; Sal 39:6; 1P 1:17; Sal 18:28; Mt 24: 21; Pr 11:8; Ap 3:15-16; Jn 16:33; Ro 16:20; Ap 21:4; Is 25:8

12. TU MARAVILLOSA OBRA

Miro el universo y me asombro.
Miro las estrellas y me estremezco.
¿Podrá la ciencia humana comprender tu obra? ¡NO!
¿Podrá el temeroso de Dios comprenderla y disfrutarla? ¡SI!

* Sal 8: 3-4; Sal 147: 4; Job 38: 1-41; Job 5:9; Sal 26:7; Sal 86:10; Sal 105: 5; Job 37: 1-24;

13. ¿QUIEN ES TU DIOS?

Si toda tu energía, tiempo y atención la concentras en el dinero;
este es tu dios.
Si hago lo mismo con el trabajo; este es tu dios.
Si hago lo mismo con el placer; este es tu dios.
Si ya tienes tu dios, ¿Por qué te quejas y lamentas de tu mala
situación?
¿Por qué no buscas con toda tu mente y con todo tu corazón al
verdadero Dios?

* Ec 5:10; 1 Ti 6:10; Lc 12:15; Ec 2:22-23; Pr 21:17; Sal 62:10; Sal 27:4, 8-9; Sal 34 :4; Mt 6 :33 ; Sal 63 :1 ; Sal 69 :32 ; Sal 40 :16 ; Am 5 :4-6 ;

14. BENDICE AL SEÑOR

Bendice al que te dio la vida.
Bendice al que te dio tu Santo Espíritu.
Bendice al que te da el alimento físico.
Bendice al que te da el alimento espiritual.
Bendice al que cuida tu entrada y tu salida.
Bendice al que te protege de tus enemigos.
Bendícelo siempre y por la eternidad,
porque él es el único Dios Viviente,
Santo, Excelso y Todopoderoso.

* Sal 100: 3; Sal 139:13; Pr 1:23; Hch 2:1-4; Sal 136:25; Mt 6:26; Sal 136:25; Sal 121:8; Dt 28:6; Sal 4:8; Sal 6:10; Sal 92:9; Dn 6:20; Mt 16:16; Jn 6:57.

15. ¿QUIÉN VIVIRÁ?

Oye mi voz y vivirás.
Guarda mis mandatos y vivirás.
Honra a tus padres y vivirás.
Ama a tu prójimo y vivirás.
Practica mi justicia y vivirás.
Aléjate del mal y vivirás.
Pide sabiduría y vivirás.
Practica la prudencia y vivirás.
Ama y respeta a tu cónyuge y vivirás.
Porque quien obedece, vive.
Porque quien hace el bien, vive.
Porque quien es guiado por el Espíritu de Dios, vive.
Porque el que se guía por la luz de Dios, vivirá
por siempre y por la eternidad

* Jn 5:24-25; Ap 3:20; Pr 7:2; Pr 4:4; Ex 5:16; Ef 6: 2-3;  St 2:8-9; Lc 10: 27-28; Sal 15:1-2; Sal 37: 27-29; Pr 4:1-9; Pr 27:12; 1P 3:7; Hch 5:29; 1P 1: 14-15; 1S 15:22; Gá 6:9; Ro 8:13-14; Sal 43:3-4; Sal 36:9; Sal 27:1.

16. LA VERDADERA ESPERANZA

Nace el día y muere la noche.
Nace la esperanza y muere la injusticia.
Nace la luz y mueren las tinieblas.
Nace el hombre nuevo y muere el hombre viejo.
Con Dios nace la verdadera esperanza.
Con satanás y sus demonios la horrible noche nunca cesará.

* Gn 1:5; Jn 1:3; Sal 119:147 -148; Sal 39:7; Sal 62:5; Sal 142: 5; Col 3:25; Is 5:20,23; Jn 3:19-21; Jn 8:12; Jn 12:46; 2 Co 5:17; Ro 6:6; Jn 3:3; Ef 2:15; Ef 4:22-24; Col 3: 9-10; Heb 7:19; 1P 1:3; 1P 5:8; 2Co 4:4.

17. GUARDAME SEÑOR

Guárdame de pecar y líbrame
de pisotear tu preciosa sangre.
Has que sea manso, prudente y
con la sabiduría divina para discernir.

* Sal 16:1; Sal 17:8-9; Ro 6: 12-13; Pr 2:12; Heb 10:29; Mt 5:5; 1P 5:5; Pr 13:16; Pr 16:21; Pr 1:7; Pr 1:20-21; Sal 51:6; Ec 8:5.

18. LIMPIA TU MENTE Y TU CORAZÓN

Tu rostro refleja tu interior.
Si hay maldad, hipocresía,
mentira o perversión,
tu rostro lo delatará.
Limpia tu mente y tu corazón
para que la luz del Señor
ilumine tu rostro.

*  2 Ti 3: 1-9; Jer 5:3; Pr 17:24; Mt 5:8; Mr 7: 21-23; Sal 67:1;  Sal 119: 135; Mt 13: 42-43.

19. HACER EL BIEN

¿Dormirá en paz el que ha matado, el que ha extorsionado,
el que ha cambiado las pesas y las medidas
y el que se ha enriquecido ilícitamente? ¡NO!

* Pr 4:16; Is 48: 22; Is 57:21; Is 59: 7-9; Dt 25:15; Pr 20:10; Pr 20:23; Pr 13:11.

20. LOS MALES DE LA CODICIA

Con la codicia, quienes tienen riquezas y poder,
contaminan el aire, la tierra y el agua
y dejan en la miseria a sus pobladores.
¿La justicia divina no alcanzará a estos duros de corazón?
¡Claro que sí!

* Gen 1 :28-30 ;1Ti 6:9; Pr 15: 27; Pr 1:19; Mr 4:19; Pr 28:22; Jer 51:25; Mt 24: 37-39; Ap 11:18; Sal 9: 4-8; Luc 18 :7-8 ; Is 46 : 12-13 ; Hch 7 :51.

21. QUEBRANTOS Y BENDICIONES

¿Hay relación entre las plagas, quebrantos, desastres
y la forma de vivir de sus pobladores?
¡Claro que sí!
Si un pueblo es temeroso, honrado y trabajador,
los quebrantos y tragedias no le alcanzarán.
Si hay respeto del hombre por Dios y la naturaleza,
nada malo pasará.
Si hay pecado ¿no te alcanzará la plaga,
el quebranto y la fatiga?
Ciertamente  te alcanzará

* Dt 28: 15-68; Luc 17: 26-37; Jn 9:31; Dt 28:1-14; Sal 144:15; 2 Co 8: 21; 1Ts 4:12; Sal 130:3-4; St 1:15; Ro 6:23; Jn 8:34; Ap 21:8, 27; 1Jn 3:8, 10; Is 59: 1-2.

22. ESPERANZA PARA EL CREYENTE

Dice el necio: Estoy solo y nada tengo.
Estoy perdido y no tengo esperanza.
Dice el creyente: Vivo en Dios
y Dios vive en mí.
No estoy solo y todo lo tengo.
Todo lo puedo en Dios y nada me falta.
¿Podré pedir más? ¡No!

* Sal 14:1; Sal 53:1; Job 8:13-14; Pr 10:28; Sal 91:2; Sal 71:5-6;  Gá 2:20-21; Fil 4: 13; Sal 23: 1-6.

23. DIOS NO DISCRIMINA

No te preocupes por el color de tu piel.
No te preocupes por tu raza.
El hombre necio discrimina raza y color.
El hombre sabio, solamente mira el corazón.
El Creador del linaje humano
no mira nuestro aspecto externo,
Él mira nuestra mente y nuestro corazón
Él conoce nuestra mente, nuestro corazón,
nuestras intenciones y nuestros sentimientos
¿De qué le sirve al hombre tener un aspecto hermoso
si por dentro tiene inmundicia y suciedad?
¿De qué le sirve al hombre apoyarse en el color de su piel
o la buena imagen de su raza, si sus obras
son para muerte espiritual?
Aquel que es discriminado, que levante con orgullo su cabeza
porque su abogado y defensor es el Supremo Juez,
Son unos pobres ciegos, aquellos que se dejan deslumbrar
por las apariencias pasajeras y pierden
las promesas, que son eternas.
Pobres hombres que se creen poderosos,
pero su casa la edificaron sobre la arena.
Vendrá el viento fuerte y la destruirá.
Bendito aquel que construye su casa sobre la roca
porque nada la destruirá: Ni el viento fuerte,
ni la discriminación, ni la persecución ni la pestilencia.
Vive sin miedo.
Vive sin temor.
Vive con libertad,
porque ni la raza ni el color de la piel,
dan la salvación. Solamente la fe y las buenas obras.
Sera salvo solamente quien ama a Dios y a su prójimo.

* 1S 17:42; 1S 16:5-7; Jn 7:24; Ef 2:10; Is 45:12; Gn 1:27; Jer 17:10; Ap 2: 23; Mt 23: 25-36; 2 P 2: 9-10; Ap 3:1; Ap 22:12; Ro 6:23; 1Co 3:13; St 2:14-17; Sal 62: 12; 1P 2:12; Sal 68:5; Pr 23: 10-11; Is 33: 22; Lm 3: 58-60; Ap 3:17; Mt 23: 16-19; 2 P1:4; 2 P 3:13; 1Jn 2:25; Hch 1: 4; Mt 7:24-29; Ex 20:20; Sal 119: 45; Sal 23: 1-6; Gá 5:1; Mt 22: 37-40; St 2:8; Hch 16:31; Gá 5:14; Jn 15:12; Ro 13:9.

24. TU ROSTRO CON LA LUZ DEL SEÑOR

El rostro del pecador es duro e inspira desconfianza.
La paz y la obediencia dan luz, vida, esperanza y vitalidad a tu rostro.
La presencia de Dios en los creyentes no se puede ocultar.
La luz del Señor en su rostro, los delatará.

* Pr 29:1; Jer 5:3; Hch 7:51; Is 59:2; Sal 31:16; Pr 4:18-19; Mt 13: 43; Mt 5:14; Sal 16:11.

25. CORRIGE TU CAMINO

¿Por qué te afanas en los quehaceres mundanos?
¿Por qué no te detienes para corregir tu camino?
De la necedad solo queda la muerte.
Del temor a Dios, la vida eterna.
Escoge pues, antes que se agote el tiempo.

* Mt 6:25-34; Lc 8:14-15; Ec 1:3,4,8; Sal 39:6-7; Jer 6:8; Pr 23:4-5; Pr 12:23; Ro 6:16,23; Ro 5:12; Pr 9:10; Jn 5:24; Sal 2:11; Lc 18:29-30; Fil 2:12 ; 1P1 :17,18 ; Mt 24:42; St 5:8; Lc 12:40.

26. QUIERO VER TU ROSTRO

Que no se corrompa mi alma.
Que no se corrompa mi mente.
Que no se corrompa mi corazón.
Porque no veré tu rostro.
Señor, limpia mi alma.
Señor, limpia mi mente.
Señor, limpia mi corazón.
Señor, hazme un niño en Cristo.

* Sal 24:4; Sal 19:13; Sal 51:10; Pr 21:8; Pr 6:32; 1P 1:22; Ef 4: 23-24; Fil 4: 7-9; Jer 4:14; Sal 51:2; Sal 119: 1-3; Ex 33:20; Dt 31: 17-18; 1P 3: 12; 1Jn 1:7; Is 1:18; Sal 51:10; Sal 24: 4-6; Jer 33: 8; Mt 18: 3-5; Luc 18: 15-17; Ef 2: 1-2.

27. ANDAR CON DIOS

Anda con rectitud para que te respeten.
Piensa con sabiduría para que tu consejo sea escuchado.
Teme a Dios para que te prospere en todo lo que hagas.

* Sal 27:11; Pr 14:2; Is 26:7; Sal 37:28; Sal 37:28; 1Cr 29:17; Pr 16:17; Luc 8:15; Is 26:7; Sal 49:3; Col 3:16; Sf 1: 5-6; Pr 2:2; Pr 8:33-34; Luc 21:15; Sal 49:3; Sal 1:3; Heb 4:1; 1P 2:17; 1Co 2:3; 2 Co 7:1; Ef 5:21; Fil 2:12; He 12: 28-29; 1P 1:17.

28. CONSECUENCIAS DEL PECADO

Donde hay pecado, hay dolor.
Donde hay pecado, hay angustia.
Donde hay pecado, hay hambruna.
Donde hay pecado, hay sed.
Donde hay pecado, hay enfermedad.
Donde hay pecado, hay violencia.
Donde hay pecado, hay destrucción.
Donde hay pecado, hay sufrimiento.
Donde hay pecado, hay irrespeto.
Donde hay pecado, hay plagas.
Vuelve al Señor para que su misericordia te cubra.
Vuelve al Señor para que tu nombre no sea borrado del libro de la vida.
Vuelve al Señor para que su rostro te ilumine.
Vuelve al Señor y no peques más.

* Ro 5:12-21; Job 15:20-35; Sal 32: 10; Ec 2: 23; Is 13:4-14; Ro 2:9; Dt 28:15-68; Is 5: 8-30; Sal 51:1-5; Sal 41:4; Hch 3:19; He 4:16; Sal 32:10; Ap 3:5; Nm 6:25-26; Jn 8:10-11; He 12:1.

29. LA HUMANIDAD CORRE Y CORRE

La humanidad corre cada vez más. No tiene descanso.
Piensa que en el continuo movimiento esta el sentido de su vida.
Hay mucho movimiento, pero hay gran desigualdad.
Hay mucho movimiento, pero el trabajo no es bendecido.
Hay mucho tiempo invertido en el trabajo, pero el salario no es justo.
Solamente quien camina con Dios será bendecido.
Solamente quien obedece a Dios tendrá bendiciones espirituales y materiales.
Solamente el justo podrá disfrutar del fruto de su trabajo.
Solamente el sabio acumulara tesoro en el cielo porque las riquezas terrenales no son el fin de su peregrinaje sobre la tierra.
Ama a tu Dios y tendrás vida y en abundancia.
Teme a tu Señor
y vivirás por siempre y por la eternidad.

* Is 59:7; Dn 12:4; Lc 10:41-42; Lc 21: 34; Pr 10:15; St 5:4-5; Dt 28:1; Gn 5:24; Sal 28:1; Ef 4:1; Gá 5:16; Pr 10:16; Sal 37:29; Sal 92:12; Mt 6:19-21; Lc 12:16-21; Sal 39:6; 1Ti 6:17-19; Jn 10:10; Dt 15:4; He 12:28; Fil 2:12; Sal 34:9-10; Sal 34:7; Sal 112:1-4; Pr 10:27; Sal 103:17-18.

30. AL REY DE REYES

Al Rey de Reyes,
al Señor de Señores,
al que todo lo puede,
al que todo lo ve,
al que todo lo sabe.
Al Juez Supremo,
al de gran misericordia,
al único Dios Viviente.
Sea la gloria, el respeto,
la alabanza y la honra,
por toda la eternidad.

* Ap 19:16; 1Ti 1: 17; Ap 17:14; Dt 10:17; 1Ti 6:15-16; Ef 3:20; Sal 89:8; Sal 139: 1-18; Jer 23:24; Pr 15: 3; Is 29:15; Sal 94:9; Gn 1:31; Sal 53:2; 1Co 3:20; Mt 6:8; Mt 12:25; 2Ti 2: 19; Hch 15:8; Sal 50: 1-23; Ec 12:14; Jn 9: 39; 2 P 3: 7; Ro 9:15; Sal 36:10; Ef 2:4; Jud 21; Dn 6:20; Jn 6: 51; Hch 14:15.

31. A REYES Y GOBERNANTES

Gobernantes y reyes de los pueblos:
¿Por qué engañan con promesas que no cumplen?
¿No saben que el Rey de Reyes es el Juez Supremo
y los juzgara de acuerdo a sus obras?
¿Por qué no sirven con honestidad?
Esto agradará a Dios y a las naciones.
Reyes y gobernantes de la tierra:
Anden con temor y gobiernen con justicia
para que no venga sobre ustedes
el quebrantamiento repentino.

* Sal 101:7; Gá 6:7; Job 34:17; Pr 29:12; 1 Ti 1:17; Sal 10:16; Ap 19: 16; Ap 17:14; Ap 22:12; 1 Co 4: 5;  Dn 2:21; 1Ti 2:1-4; Pr 29:2; Ro 13:1-7; Hch 7:35; Job 34:16- 21.

32. LA VERDADERA PAZ

Por toda la tierra se habla de paz y la paz no llega.
¿Tendrá paz quien quebranta la ley? ¡No!
¿Tendrá paz quien explota a su hermano? ¡No!
¿Tendrá paz quien aborrece a su hermano? ¡No!
¿Tendrá paz quien no ayuda al necesitado? ¡No!
¿Tendrá paz quien destruye la naturaleza? ¡No!
¿Tendrá paz quien tiene afán desmedido por las riquezas? ¡No!
¿Tendrá paz quien lleva una vida promiscua? ¡No!
¿Quién pues, tendrá paz?
Solamente el que teme  al Señor.
Solamente el que guarda su ley.
Solamente el que tiene fe en el Señor.
Solamente quien busca primero su reino y su justicia.

*  Ez 7:25; Ez 13:10; Ro 3:17; 1Ts 5:3; Ap 6:4; Jer 6:14; Pr 24:22; Is 59: 7-8; Is 30: 12-13; Am 8:4-7; Mt 18:32; Lev 25:17; Pr 26:18-19; 1Jn 4: 20-21; 1 Jn 2:9; 1Jn 3:15;  Sal 34:21; Mt 7 : 7-12 ;  1Jn 3: 17-18; Ez 16: 49; Pr 14:20; Pr 17:5; Ap 11:18; Sal 39:6; Sal 49:6; St 5:1-6; Jer 5:7-9; 1 Co 6:9-10; Ro 1: 18-32; Jud 7; Mt 5:9; Is 26:3; Sal 25:12; Jos 24:14; Mal 4:2; Pr 3: 1-4; Pr 2: 1-10; He 10:38; Lc 8:48; 2 Co 5:7; Gá 3:14; Mt 6:33.

33. EL CENTRO DE LA HISTORIA

¿Quién vivió la eternidad en los límites del tiempo?
¿Quién trascendió la muerte?
¿Quién sometió a satanas y a los malos espíritus?
¿Quién diseño el universo?
¿Quién puso orden en las órbitas celestes?
¿Quién es el centro de la historia universal?
Solamente uno: Jesucristo

* He 7:3; He 1:8; He 13:8; Ap 1:18;  Jn 11:25; Os 13:14; Hch 2:31; 1P 1:3; Lc 10:18; Lc 4:8; Ap 20:2; Job 38:1-41; Gn 1:1; Ap 3:14; Col 1:15-17; Ro 1:20; Sal 90: 2; He 13:8; Mr 9:7; Ap 1:8.

34. VERDADERAS PALABRAS

Palabras van y palabras vienen.
Palabras huecas y palabras sin sentido.
Hablar por hablar; pensar por pensar.
¿Cuándo pues, serán útiles nuestras palabras?
¿Cuándo pues, serán útiles nuestros pensamientos?
¿Cuándo dejarán de ser huecas nuestras palabras?
¿Cuándo dejarán de ser huecos nuestros pensamientos?
Cuando todo cuanto hablemos, pensemos y hagamos
sea para nuestra edificación espiritual.
Cuando todo cuanto hablemos, pensemos y hagamos
sea para dar un buen testimonio del Señor.
Cuando todo cuanto hablemos, pensemos y hagamos
sea para enaltecer al prójimo.
Cuando todo cuanto hablemos, pensemos y hagamos
sea para confirmar que somos testigos de
Nuestro Señor Jesucristo.

*  Pr 10:14; 2 Ti 2:16; Mt 6:7; Pr 10:19; Mt 12: 34; Lc 4:4; St 1:19; Pr 17:27; 1 Co 2:6-7; 1P 4:11; Fil 1:14; Sal 119:172; Sal 71:24; 1Ti 3:7; 1Ti 5:1-25; 2 Co 1:12; 2 Ti 1:8; 2 Ts 1: 1-12; Ro 15: 2; Lc 10: 25-37; St 2:8; Zac 8:16; Pr 3: 27-29; Gá 5: 14; Pr 11:9; Hch 1:8; Is 44: 8; Hch 22: 14-15; Mr 16: 16- 18; He 12: 1-2.

35. BENDITO SEAS

Bendito seas porque eres Santo,
eres único y de gran poder.
Todas las naciones te temerán y se someterán a ti.
Tu justicia resplandecerá y
tu amor será tu fortaleza.
Bendito seas por siempre  y por la eternidad.

*  Ap 4: 8; Jos 24:19; Is 6:1-3; 1 S 2:2; Is 41:14; Dt 4:37; Ef 1:18-19; Lc 1:34-35; Hch 8:10; Ap 7:12; Sal 76:7-8; Ap 15:4; Sal 102:15; Ez 36: 23; Is 62:1; Sal 37:6; Mal 4:2; Job 22: 25-28; Sal 37:28; Am 5:24; 1Cr 16:36; Sal 89:52; Dn 2:20; Sal 144:1-15.

36. EL PLAN MARAVILLOSO DE DIOS

Esplendoroso Dios.
Majestuoso Dios.
Excelso Dios.
Eres inmutable.
Eres el mismo de hoy, ayer y del futuro.
Tu misericordia no ha cambiado.
Tu paciencia se mantiene.
Tu sabiduría y todas tus virtudes no tienen límite.
Son insondables e inalcanzables para la mente humana.
Tienes un plan maravilloso para la humanidad.
Concebido desde antes de la fundación del mundo.
Un plan que no es develado a los incrédulos.
Plan que permitió restaurar la relación de Dios con la humanidad.
Este plan redime al hombre y lo rescata del poder opresor de satanas.
Un plan que permite vencer al mayor enemigo de la humanidad: la muerte.
Un plan que resucitara a los creyentes.
Su cuerpo corrupto será transformado en otro espiritual e incorrupto.
Este plan también restaura a toda la creación,
porque hoy gime con dolores de parto,
esperando que los hijos de Dios se manifiesten.
Con este plan, Dios habitara con los hombres.
Del cielo descenderá la Jerusalém espiritual.
Los creyentes verán el rostro del Rey de Reyes y Señor de Señores.
Honor y gloria por siempre y por la eternidad,
al verdadero Dios que da a la humanidad verdadera esperanza.
Él es verdadera comida y verdadera bebida.

*  Job 37:22-23; Jud 25; Ap 4:8; Job 11:7; Is 2:10, 19; He 1:3; He 6:17-18; Sal 102:12;
Sal 102: 25-28; Mal 3: 6; He 1:12; He 13: 7-9; St 5:11; Sal 57:10; Lc 6:36; Lc 1:50; Sal
145: 17; Sal 94:18; Ro 15: 5-6; Ro 9:22; 2 Ts 3:5; 1P 3:20; Ap 3:10; Job 12:13; Lc
2:52; 1 Co 1:24; Ef 1:17; Ef 3:10; Ro 11:33-34; Job 37:23; 1Co 2:16; Is 40:28-31; Gn
1: 26-32; Jn 3:16-21; He 5:8-10; He 2: 10-13; Ro 5:17-21;  Mt 5:5; Pr 2:21; Sal 37:
9,11,22,29,34; Ap 10:22; 1Co 2: 6-16; Am 3:7-8; Ef 3:5; Mt 11:25-30; Ro 4:25; 1 Jn 1:
5-7; 1 Co 15: 1-7; 1P 3: 21; 1Ti 2:5; Jn 3:16; Ro 5:8; Sal 91:14; Ap 5:9; Mt 26:28; He
5:9; Tit 2:13-14; He 12:2; 1Jn 4:4; Lc 4:8; 1Co 15: 54-58; Os 13:14; 2 Ti 1:9-10; Ro
6:23; Ap 1:18; Ez 37:1-14; He 6:2-6; Hch 24:15; Fil 3:21; 1Co 15:42-54; Ro 8:22-23;
Gá 4:19; 1P1:3; Ro 8:18-22;Hch 3:21; 2 Co 6:16; 1Jn 2.28; Ap 21:3; Ap 21:2,9-27;
He11:8-10; Ap 19:16; Ap 17:14; Jn 6:55.

37. LA SOBERBIA DE SATANÁS

Oh Señor mío: los demonios tiemblan ante tu presencia.
No resisten tu presencia.
No resisten tu santidad.
No resisten tu esplendor.
No aceptan tu justicia.
Demonios y ángeles de maldad:
Se llenaron de codicia
y anhelaron el Trono del Altísimo,
por esto fueron quebrantados.
Los ángeles buenos y Jesucristo lo hicieron
y Jesucristo vio caer como un rayo a satanas
Oh satanas: Fuiste quebrantado, oh espíritu de maldad.
Tú y tus ángeles estarán por la eternidad en prisiones de oscuridad.
Alabemos al Señor porque nos dio gran victoria.
El Jefe Supremo los venció con su gran poder y sabiduría.
Si caminamos con Dios, estos ángeles caídos no podrán hacernos daño.
Suenen trompetas porque el Señor ha  vencido a satanas y sus demonios.
Suenen trompetas porque la muerte fue vencida por Jesucristo.
Quien obedece a Jesucristo vivirá eternamente.
Porque Él no es Dios de muertos, sino de vivos.

* St 2:19; Mt 8:28-32; Mt 4:10-11; Mt 16:23; Lc 10:17-20; Mr 1:21-28; Ez 28:12-19; Is
14:12-15; 2 P 2:4; Ez 28:14-16; Ap 12:7-9; Lc 10:18; Ap 20.10; Jud 6; 1 Co 15:57; St
4:7; Mr 16: 17-18; Hch 28: 3-6; 1P3:13; Sal 91:1-16; Sal 23:1-6; Lc 11:14; 1Co 15:54-
57; Lc 20:38; Mr 12:27; Mt 22:32; He 2:14-15; Jn 8:12; Jn 11:25; Mt 25:46; Jn 3:16.

38. TU GRAN PODER

Nada puede ni podrá detener tu Santa Obra sobre la tierra.
Todos tus designios se cumplen y se confirma que tu palabra es verdad.
Bendito sea quien obedece tus mandatos con alegría,
porque es sabio y prudente al confiar en el Fiel por excelencia.

* I Jn 3:8; Ef 6:10-20; Fil 1:6; Col 1: 12,13; Ef 1:11; Ef 3:10-11; Mt 6:10; Lc 11:2; St
1:18; Ap 4:11; Jn 17:17; Jn 14:6; Mt 25:34; Sal 119:1-2; Sal 19:8; Sal 119:4-5; Sal
119:47; Pr 8:34-35; Pr 13: 16; Pr 16:21; 1 Co 10:13; 2 Ts 3:3.

39. ESTAS EN TODAS PARTES

Te veo en mi corazón.
Te veo en mi mente.
Te veo en las estrellas.
Te veo en la sonrisa del niño.
Te veo en la paz del anciano.
En todas partes te veo.
En todas partes te siento.
En todas partes te percibo.
Porque tu estas en todo.
Haces parte de todo:
De lo visible e invisible.
Porque tú hiciste todo
y todo lo pruebas:
Probaste a los ángeles
y también probaste en el huerto
del Edén a nuestros padres.
Tu obra es majestuosa;
no la alcanzo a comprender.
Pero creo en Ti y te amo.
Mi mente no capta la plenitud de tu eternidad,
pero con gozo te obedezco.
Mi mente no comprende tu gran poder,
pero sigo tus normas y mandamientos.
Si te veo, creo; si no te veo, también creo,
porque tú eres un Dios real
y eres el único Dios vivo.
Gobernantes y reyes de la tierra:
Obedezcan al verdadero Dios,
al único Dios que da paz,
hace justicia y da vida eterna.
Sean sabios: No sacrifiquen sus vidas
y la de sus naciones
por riquezas temporales y poder
porque estas, hoy son y mañana no son:
Solamente dejan caos y miseria.
Busquemos al Verdadero Líder.
Al Rey de Reyes.
Al Señor de Señores.

* Sal 139: 1-18; Jer 23:23-24; Sal 37:31; Sal 57:7; Is 26:3; Sal 19: 1-6; Sal 8:3-9; Pr
16:31; Sal 71:1-24; Pr 20:29; Job 5:24-26; Sal 139:7-8; Sal 16:11; Jer 23:23-24; Col
1:16; Sal 143:5; Sal 66: 10; 1 Ts 2:4; 2 P 2:4; Sal 7.9; Ex 15:25; Ex 20:20; Dt 8:2; Jud
6; Gen 3: 1-13; Sal 150: 1; Job 26: 7-14; Ef 3:18-21; Sal 139: 3-6; Jn 13:5-10; Ef 3:18-
21; Jn 14:21; Ap 14:12; Ef 3:8-9; Col 4:3; Job 26:14; Sal 97:10-12; 1Jn 3:22; Sal 119:
14-16; Sal 119:69; Sal 119:105-106; Jn 20: 24-29;  Heb 11: 1-40; Sal 34:7,19; Mt 21:22;
Jn 11:25-26; St 1:6; Mr 9:23; Jn 6:35; Mt 16:15-17; Jn 6:57; He 10:31; Sal 138:4; Sal
102:15; Dn 6: 26-27; Sal 119:46-48; 1R 2:1-4; Is 32:1; Sal 9:4-8; Sal 11:7; Jn 3:15-16; 
Ro 6:23; Sal 39:6; Sal 52:7; Mt 6:24; Luc 18:18-30; St 5:1-3; 1 Ti 6:17-19; Luc 12:31;
Col 3:1-2; He 11:6; Am 5:4; Is 55:6; Ap 19:16; 1Ti 1:17.

40. JESUCRISTO PRESIDIA, PRESIDE Y PRESIDIRÁ

En el principio todo era invisible.
En el principio todo era espiritual.
Y el Verbo era.
Y el verbo era con Dios.
Y el Verbo era Dios.
No existían los ángeles.
No existía la creación.
Después, creación espiritual hiciste.
Ángeles formaste.
y tronos fundaste
y Jesucristo presidia.
A tus ángeles, poder y mandamiento les diste
para que santo carácter formaran.
El universo maravilloso creaste:
Delante del gozo de ángeles lo hiciste.
Hermoso en gran manera era,
armonía y delicia reinaban
y Jesucristo presidia.
A los ángeles probaste,
unos obedecieron y
otros se rebelaron.
La gran batalla  ocurrió,
el golpe de estado se frustró,
y el universo desolado quedó.
Y vi caer a satanas como un rayo
y junto a sus demonios expulsó.
El pecado y maldad engendraron
y Jesucristo presidia.
Sobre la faz de la tierra
tu espíritu la renovó
y hermosa quedó.
Creaste al hombre y a la mujer
y el linaje humano apareció.
Instrucciones les diste
y mandamientos también
para ser probados.
Y Jesucristo presidia.
Esperanza tenían
y a la vida eterna aspiraban.
En escena entró satanas
y con sutil mentira,
con la esperanza acabó.
El sufrimiento apareció,
el dolor reinó
y el mal se multiplicó.
Abel te obedeció,
Abraham superó la prueba
e Isaac continuo la obra.
Jacob la multiplicó y
Jose la protegió y prosperó.
En Egipto, la esclavitud
conoció el pueblo de Dios,
mas Jesucristo la libertad les dio
y Moisés su instrumento fue.
Y Jesucristo presidia.
Con Moisés al frente
la congregación condujo
y en el monte Sinaí
el antiguo pacto contrajo.
Moisés de lejos vio lo prometido
mas Josué, el sueño realizó.
y Jesucristo presidia.
En la conquista de la tierra prometida,
reinos y reyes les entregó
y a Israel, con jueces legisló
pero como a tu Rey, te rechazó
y rey humano exigió.
Tus mandatos rechazaron
e ídolos abrazaron
y la congregación se dividió.
Y Jesucristo presidia.
Cautivos fueron,
en Babilonia padecieron
y a Jerusalén anhelaban.
Pocos volvieron
y el templo reconstruyeron.
y Jesucristo presidia.
Con gran celo crecieron
y a la ley reverenciaron.
Sin saberlo, el camino preparaban
al Justo Redentor.
Y Jesucristo presidia.
Juan El Bautista, lo anunció
y el Bendito, nació.
Herodes se confundió
y la profecía se cumplió.
El Señor, nada abrogó
y todo cumplió.
A prisioneros del pecado liberó,
a enfermos sanó
y a demonios expulsó.
Y Jesucristo presidia.
Las buenas nuevas anuncio,
su evangelio predicó
y a necios religiosos reprendió.
Esperanza al muerto dio
y con su preciosa sangre,
un nuevo pacto dio.
Y Jesucristo presidia.
Hoy vivimos el Nuevo Pacto
y en tiempos del fin estamos.
Que Cristo viva en nosotros
para estar en las Bodas del Cordero.
Jesucristo no ha cambiado:
Es el mismo de ayer, del presente
y de la eternidad.
Naciones todas, arrepiéntanse.
Pueblos todos, alábenle.
Reyes de la tierra, témanle.
Hijos de Dios, ámenle.

* Jn 1: 1-5; Col 1:15-17; Sal 148: 2, 5; Ez 28: 13; 1Ti1:17; Ro 11:36; 1Co 8:6; Ro 1:20;
Job 38:1-41; Job 39:1-30; Jud 6; 2P 2:4; Ap 12:7-9; Ez 28: 14-18; Lc 10:18; Is
14:12,15; Gn 1:1-31; Gn 2:16; Ex 20:1-17; Jn 13:34; Ro 13: 6-10; Mt 5:17-20; Is
42:21; Ro 6:14; He 8:13; Jer 9:7;Ez 28:12-19; Sal 17:3; Ro 15:13; Gá 5:5; Jud 21; Col
1:5; Jn 6: 68; Gá 6:8; Gn 3:1-24; Gn 4:1-16; Gn 22:1-18; He 11;17;  He 11:8; Gn 26:
1-5; He 11:20-21; Gn 35:10-15; He 11:22; Gn 41:37-57; Ex 1:8-14; Hch 7:35-39; Ex
1:15-22; Ex 2: 1-10; Ex 19:1-25; Ex 20: 1-17; Ex 24:12; Hch 7:38-39; Dt 32: 48-52; Nm
27:18-23; Dt 31: 1-8; Hch 7:45; Jos 1:1-18; Jos 2: 1-24; Jue 2: 6- 19; Jue 2:16; 1S 8:1-
9; Mi 3:1-12; 1R12:1-24; 2Cr 10:19; 2R23:36-37; 2R24:1-17; Sal 137:1-6; Hch 7:43;
2Cr36:22-23; Esd1:1-11; Esd3:1-13; Esd10:1-17; Jn1:19-28; Mt 3:1-3; Lc1:26-38; Lc
2: 1-20; Mt 2:1-2; Mt 2: 1-18; Mi 5:2; Mt 5:17; Mt 15:29-31; Mt 8:28-34; Lc 4:16-21;
Mt 4:12-25; Mt 23:1-38; Jn 11:25-26; Pr 14:32; Lc 22:20; 1P 1:19-25; Mt 24: 3-28; Gá
2:20; Ap 19:7,9; He 13:8; Lc 24:47; Mc 16:15-16; 1Cr 16:8; Sal 117:1-2; Sal 105:1;
1Cr 16:24,31; Sal 33:8-22.

41. LA VERDADERA LIBERTAD

Oh libertad tan anhelada.
Oh libertad tan esquiva.
Oh libertad tan perdida.
Todos buscan la libertad.
Todos confunden la libertad.
¿Podrá ser libre si es esclavo del licor? ¡No!
¿Podrá ser libre si es esclavo del dinero? ¡No!
¿Podrá ser libre si es esclavo del trabajo? ¡No!
¿Podrá ser libre si es esclavo del tiempo? ¡No!
¿Podrá ser libre si es esclavo de todo placer mundano? ¡No!
¿Quién pues, es libre?
Solamente quien se convierte en esclavo de Cristo
Porque esta esclavitud es verdadera libertad

* Ro 8: 21-27; Lc 4:18; Sal 32:7; Sal 119:44-45; 1Co7: 21-22; 2Co3:17; Gá 5:1; Gá
5:13; St 1:25; 1 P2:16; 2P2:19; Jn 8:31-38; Ef 5:18; 1P4:3-5; 1 Ts 5:7-8; St 5: 1-8; Pr
11:28; 1Ti 6:10,17-19; Pr 23:5; Ec 2:21-22; Is 55:2; Ec 4:4; Tit 3:3; Lc 8:14; Mr 4:19;
Lc 21:34; Jn 8:34-36; Jn 8:34; 1Co 7:22; Gá 5:1; Ro 6.16; 1Co 7:23; 1Co12:13; Ro
7:4-6; Ro 6:3-11.

42. EL SEÑOR TODO LO PRUEBA

Primero creo lo invisible y lo probó.
De esta prueba salieron fortalecidos los santos ángeles,
pero también surgieron los demonios,
con una cabeza visible: satanas.
Creó al hombre y lo probó.
A unos pocos privilegiados
dio su Santo Espíritu y los probó.
Hoy, sigue probando y seguirá probando.
Al final de los tiempos, en la segunda venida del Señor,
Él separara los fieles de los infieles
y los benditos del Señor reinarán con Él.
No olvides: El Señor todo lo prueba. No te confíes.

* Col 1:16; Ez 28:12-19; Jud 6; 1 Ts2:4; Ex 15:25; Hch 2:1-13; 1 Co 2: 6-16; 1P2:9-10;
Mt 20:16; Ef 1:4; Gn 3:1-24; Gn 22:1-18; 1Ts 2:4; Jud 6; Mt 24:27-51; 2 P3:10-18; Ef
1:4-5; Mt 20:16; 1P2:9-10; Mt 13:24-30; Mt 13:49; Ap 20:4; Ap 22:5; Sal 89:4; Ap
5:10; Sal 89:36-37; Jer 23:5; Dn 2:44; Dn 7:18; Dn 7:27; Ap 11:15; Mi 4:6-7; Ap
16:15; Mt 25:1-13; Mt 24:27-28; Mt 24: 42-46; Mt 13: 24-37.

43. BENDICIONES Y ALABANZAS

¿No bendeciré a quien me dio la vida y su santo espíritu?

¿No alabaré al Creador de lo visible e invisible?

¿No cantaré alabanzas a quien me liberó de las garras del inmundo?

Por siempre y por la eternidad, bendito y alabado seas.

Sal 145:2-3; Sal 34:1-3; Job 33:4; 2 Co 1:20-22; Sal 96:1-13; 

Ro 1:19-20; Col 1:15-23; Sal 32:7;  Sal 30:1-12; Col1:12-14; Is 12:1-6.

44. LA POTESTAD DEL AIRE

No te dejes seducir por las maravillas de la potestad del aire. (Las comunicaciones).
Por sus canales van los mensajes de las buenas nuevas, pero
también van los mensajes de perversión.
Pídele a Dios sabiduría para discernir lo bueno y lo malo.
El prudente, sabio y temeroso jamás
caerá en las trampas de satanas.

* Ef 2:1-5; Gn3:1-24; Mt4:1-11; 2Co 11:3; Mc 13:22; 2Co4:4; St 1:5-6; 1R3:5-14; Pr
4:1-27; 1Jn 3:22-24; Mal 3:18; Pr 2:1-22; Pr 3:1-8; Mt 7:24-27; Pr 1:8-33.

45. SU GRAN PODER Y ESPERANZA

Sobre su cuerpo muerto estaba su espíritu viviente.
Los necios dijeron: Su cuerpo fue robado.
Los creyentes esperaron y al tercer día, el Señor resucitó.

* Jn 10:17-18; Jn 5: 26; Mt 28:1-10; Jn 11:24-27; Jn 1:4; Jn 3:16; Jn 5:21;  Ap 1:18;
Mt 28: 11-15; Lc 24:1-12;  Mt 28: 1-10; Mc 16:1-8.

46. HONRA A TUS PADRES

Honra en vida a tus padres para que tú y tu descendencia vivan.
Ámalos para que Dios te bendiga.
Apóyalos en su vejez y no discutas con ellos.
Necio es aquel que se levanta contra ellos,
porque al Dios Viviente enfrentan.

* Ex 20:12; Dt 5:16; Ef 6:1-3; Mc 7:10; Col 3:20; Pr 23:22-25; Pr 1:8-9; Pr 15:20; Pr
17:6; Pr 30:17; Pr 19:26; Pr 10:1; Gn 9:20-29; 2 Ti 3:1-2; Ro 1:30; Pr 13: 1.

47. EL PODER DE DIOS

Al Dios Viviente nada lo limita.
Trasciende el tiempo, el espacio y la mente humana.
Está en todo y todo lo puede.
Su poder no lo comprendemos.
Es Dios de vivos y no de muertos.
Conocemos sus obras visibles.
Conocemos su gran amor, justicia y misericordia.
Honor al único y verdadero Dios.
¿Quién no confiará en ti?
Saldrá victorioso aquel que en Él confía.
¡Excelso sea por siempre y por la eternidad!

* Job 38:1-41; Job 39:1-30; Job 40: 1-24; Job 41: 1-34; Lc 1:33; Ap 21:6; 2 P:3:8; He
7:3,6; Sal 62:11; 2 Cr 25:8; 1Cr 29:12; 1Co 3:20; Job 26:14; Jn 13:5-10; Ro 16:25;  Ef
3:3-8; 2 Co 12:9; Ef 1:19-20; Ro 1:1-6; Job 12:13; Mt 22:32; Mc 12:27; Lc 20:38; Ro
1:19-21; Col 1:16; Sal 19:1; Jer 5:21; Jer 51:15-16; Sal 139:3-6; Sal 136:2;  Lc 6:27-36;
St 5:11; 1Ti 1:17;  Jn 17: 3; Jer 10:10;  1Ti 2:5-6; Hch 4:12; Sal 5:1-12; Sal 9:9-10; Sal
34:1-22; Nah 1:7; Jer 17:7; 1 Jn 5:4-5; Ro 8:37; 1 Co 15:54; Sal 125:1; Sal 120:1; Sal
121:1-8; He 13:6; Dt 31:6; Mt 6:34.

48. COMO LA MENTE DE UN NIÑO

Un niño tiene una mente limpia y
en él no vive la malicia.
Su corazón no está contaminado y
vive plenamente confiado.
Siempre tiene esperanza. El verdadero
creyente debe ser como un niño.

* Mr 10.15; Lc 18:17; 1 P2:2; Mt 18:3; Mr 9:37; Mt 19:14; Lc 10:21; Lc 9:47-48; Pr
22:6; Sal 8:2; Is 54:13; Dt 4:9; Pr 3: 1-35 ; Sal 119 :9 ; Pr 13 :24 ; Pr 23 :13-14 ; Pr
29 :15,17 ; Sal 127 : 3-5.

49. BENDICE A TU CREADOR

Bendice siempre a tu Creador,
porque Él te inspira el bien
y te da luz en medio de las tinieblas.
¡Amalo siempre! porque
es la esencia de tu vida.

* Sal 34:1-3; Sal 103:1,2,20,21,22; Sal 145:1-3; Sal 95:6; Sal 16:7-8; Sal 146:1-2; 2Ti
3:16; Sal 119:65-66; Gá 6:9,10; Is 28:26; Jos 1:8; Is 48:17-19; Sal 85:12-13;  1 P4:19;
Jn 8:12; Sal 112:4; 1Jn 1:5-8; Is 50:10; Ro 2:19; Mt 5:14-16; Mi 7:8-9; Lc 1:76-79;  Sal
112:4; Jn 1:4,5,9; Pr 4:18; Jn 12:35-36; Is 58:8; Ro 12:9; Lc 10:27; 1Jn 4:16; Sal 18:1-
3; Sal 97:10; Jn 14:15-16; 1 Co 8:3.

50. BELLEZA Y MAJESTAD

¿Quién es el autor de tanta belleza y majestad?
En el hombre, obra maestra del Señor,
hay belleza y majestad.
En todas tus obras, oh Señor,
hay belleza y majestad.

* Sal 8:1-9;  Job 37:1-24; Sal 111:3; 1 Cr 29:11-12; Sal 27:4; Job 37:22-23; Ap 4:11;
Sal 45:2-3; Sal 139:13-18; 2 Co 5:17; Gn1:26-27; Ef 2:10; Ez 36:26; 1P1:23; Tit 3:5; St
1:18; Hch 2:1-12;  Col 3: 5-17.

51. UN DIOS EXCELSO

¿No te adoraré sabiendo que eres el único Dios Viviente?
¿No amaré tu Santa Ley sabiendo que su cumplimiento da vida eterna?
¿No alabaré tu nombre delante de todos los reyes de la tierra
sabiendo que tu eres Rey de Reyes,
Juez Supremo, Fiel y Verdadero?
¿No cantaré alabanzas con gozo junto a los niños que
tienen mente y corazón limpios?
¿No diré con vehemencia: Bendito seas en nombre del Señor?
Para ti sean  por siempre y por la eternidad
el poder, la gloria, la paz y la justicia.

* He 2:12; Ef 5:19-20; Sal 86:10; Is 25:1; Sal 95:6-7; Ap 14:7; Sal 5:7; Sal 96:9; Dn
6:20; Pro 2:1-22; Sal 119:97,165; Jer 15:16; Sal 119:72; Pr 3:2; Sal 117:1-2; Sal 138:4;
Sal 113:1-9; Sal 148:11-14; Sal 7:17; Sal 30:4; 1Ti 1:17; Ap 17:14; Ap 14:7; Jn 8:16;
Luc 18:16; Sal 8:2; Luc 10:21; Mc 10:13-16; 1P 2:2-3; Mt 19:14; Mt 18:3-5; Lc 19:35-
38; Sal 118:26; Mt 21:9; Mc 11:9;  Mt 23: 37-39; Ap 5:11-12; 1 Ti 1:17; Ro 11:36; 1 Ti
6:16; 1Cr 29:12; Gá 1:4-5; Ef 3:21; Fil 4:20; 2Ti 4:18; He 13:21.

52. GLORIA AL SUPREMO CREADOR

Dice el necio: No existe Dios.
Todo salió de la nada.
Dice el sabio: Él hizo primero lo invisible
y luego lo visible y de Él salió poder y vida.
Gozo, cánticos, luces y gran alegría
hubo en el momento de la creación:
La gran explosión.
Gloria al supremo creador
de lo invisible y visible.

* Sal 14:1-7; Jer 4:22; Sal 36:1; Tt 1:15-16; 2P 2:1; Jud 4; He 11:3; Col 1:15-17; Ez
28:13-15; Jn 1:1-5; Neh 9:6; Ro 1:20; Jn 1:3; Sal 8:1-9; Job 38:4-7; Sal 66:1-20; Sal
29:2; Sal 148:1-6; Sal 148:1-6; Ap 4:11.

53. ¿CUÁNDO VENDRÁS OH SEÑOR?

En el principio todo era armonía.
Toda la creación era hermosa y fascinante.
Con la prueba que Dios sometió a sus ángeles,
unos se mantuvieron fieles y otros,
corrompieron su mente.
La codicia llevó a satanás a
usurpar el poder del Altísimo.
Esta rebelión destruyó la hermosura
de la creación y Jesucristo vio caer a satanas
en su intento fallido. ¿Cuándo vendrás Majestuoso
Señor para que restaures todo?

* Gn 1:1; Sal 19:1; Job 38:7; Ez 28:13-14; Jb 26:7-14; Jb 37:1-18; Jb 28:23-28; Sal
104:31; Gn 1:4,12,18,21,25; Is 14:12-15; Ez 28:12-15; Jud 6; 2P 2:4; Gn1:2; Ro 8:22-
25; Lc 10:18; Ro 8:21; Sal 84:2; Tt 2:13; 2 Tm 4:8; 1 Jn 2:28; St 5:8; 2 P 3: 12-13; Is
40:1-4; Is 11:12-16;  Ap 22:7; 2 Tm 4:8; He 10:37; 1Co 1:7-8; 2 Co 6:18; Fil 1:20; Col
3:4; 1P 1:13; 1 Jn 3:2.

54. EL VERDADERO APOYO DE LAS NACIONES

Aparecen y desaparecen naciones y ninguna se ha
mantenido a través del tiempo. Estas nacen humildes,
crecen, se desarrollan, pero su grandeza las corrompe
y luego caen con gran estruendo. Unas jamás se levantan;
otras, apenas sobreviven. ¿Podrá sobrevivir una nación
idolatra? ¡Jamás! ¿Una nación que se apoya en el
Dios Viviente vivirá? ¡Por siempre y por la eternidad!
Pueblos y naciones del mundo alaben, adoren y
obedezcan al único Dios Viviente para que ustedes
y sus descendientes vivan.

* Ec 1:4; Gn 11: 4-9; Gn 19:13-22; Is 1:7-8; Jer 2:1-8; Jer 7:28; Job 12:23; Dn 4:30-
31; Ap 14:8; Is 40:15; Is 40:17; Is 40:23-24; Ap 18:21; Ez 16:1-63; Jos 11:16-23; Jos
12:1-24; Is 31:7-9; Jer 10:1-16; Dt 11:16-18; Jer 16:20-21; Is 42:8; 1Jn 5:21; Is 61:4-6;
Ez 11:14-21;  1P 2:9-10; Sal 33:12; Gá 3:8; Ap 21.24; Sal 150:1-6; Sal 117:1-2; Dt
32:43; Sal 57:9; Sal 67:3; Sal 148:1-14.

55. TU ERES MI ESPERANZA

Suspiro por Ti.
Tengo esperanza en Ti.
Tu eres el agua fresca del sediento.
Tu eres luz en la oscuridad.
Tu eres mi roca y protección.
¿Quién como tú? ¡Nadie!
¿Cómo no he de servirte y adorarte?
Alabado seas por siempre y por la eternidad

* Sal 119:131; Sal 38:9; Is 26:9; Sal 84:2; Sal 14:6; Sal 39:7; Sal 62:5-7; Sal 71:5; Ro
8:24-26; Ro 15:4; 1 Jn 3:3; 1 P 3:15; Is 55:1-3; Jn 4:13-14; Ap 7:16-17; Jn 6:35; Jn
7:37; Ap 22:17; Ap 21:6; Jn 8:12; Jn 9:5; 1P 2:9; Ef 5:8,13,14; 1 Jn 1:5; Mi 7:8; Sal
18:1-3; 2 S 22:1-3; Sal 91:1-16; Mt 7:24; 1 Co 10:4; 1P 5:7; Sal 89: 8-18; Sal 35:10; Sal
71:19; Sal 73:25; Is 9:6; Job 42: 1-6; Sal 2:11; Sal 95:6; Mt 4:10; Sal 27:4; Ro 12:11;
1Ti 1:17; Ro 11:36; 1 Ti 6:16; Is 25:1; Sal 150:6; Sal 103:1; Sal 145:2; 1Cr 16:34; Sal
66:1-4.

56. BUSQUEMOS AL SEÑOR

En la aflicción busco al Señor.
En la angustia busco al Señor.
En el quebranto busco al Señor.
Él es el verdadero apoyo.
Él es fiel.
Él es la verdadera roca.

* Sal 25:16-18; Sal 70:1-5; Sal 9:13-14; Sal 34:4; St 5:13; Sal 27:10; Sal 4:1; Sal 91:15-
16; Sal 32:7; Jon 2:1-2; Nah 1:7; Ro 8:35-39; Pr 12:21; Sal 31:7; Sal 119:50; Jon 2:2;
Sal 50:15; Jn 16:33; Is 41:10; Sal 7:1; He 13:6; Sal 37:3; Jer 17:7-8; Sal 19:7; 2 Ts 3:3;
He 10:23; He 11:11; 1Jn 1:9; 1P 4:19; 1 Co 10: 4; Sal 18:2; Sal 27:5; Dt 32:4; Sal
19:14; Sal 28:1.

57. SIN TI

Sin ti, aunque viva, estoy muerto.
Sin ti no tengo esperanza.
Sin ti mi vida no tiene sentido.
Sin ti camino como un ciego.
¿Cómo podre dejarte?
¿Cómo desecharte de mi vida?
¿Cómo podre dar la espalda a la luz?
Bendito seas, porque tu presencia aleja las tinieblas
al resplandecer tu rostro y dar vida a los muertos.

*1 Ti 5:6; Ap 3:1; Ef 2:5; St 2:26; Col 2:13; Sal 13:3; Ef 2:1; Is 9:2; Sal 119:116; Sal
142:5; Ef 2:12; Sal 71:20; Sal 119:67; Jer 17:13; Sal 71:5; Job 12:25; Is 59:10; Mt
15:14; 2 Co 4:4; Hch 26:18; Sal 39:12; Sal 34:4; Sal 119:87-88; Sal 105:4; Sal 27:1-14;
Sal 4:6; Sal 27:1; Is 2:5; Jn 1:4-5; Jn 12:46; Ez 37:6; Ro 8:11; Jn 5:21,28; Jn 6:47,51;
1 Ts 4:16.

58. LA FIDELIDAD

Miró el Señor a los hombres y se entristeció.
Nuevamente miro el Señor y se alegró.
¿Qué vio el Señor? A un pequeño grupo de fieles
en medio de lobos. ¿Qué dijo el Señor?
Por causa de estos fieles, tendré misericordia

* Mt 9:36; 2 Co 7:10; Gn 18:22-32; Jer 8:18-22; Jer 9:1-3; Os 11:1-12; Sal 53:1-6; Mr
3:5; Mt 23: 1-39; Mt 10:16; Hch 20:29; Lc 10:3; Mt 7:15; Jn 10: 12-16; Sal 32:10; Lc
1:50; 2 Co 1:3-7; Ef 2: 4-7; 1 P 1:3-4; St 5:11; Gn 18:29-33.

59. BUSCA AL SEÑOR

Cuando estés afligido y sin esperanza busca al Señor.
Él te dará fuerza, dirección, valor y gozo.
No busques apoyo en la carne.
Busca al que es Fiel y Verdadero.
Él te dará verdadera bebida y con la cual nunca tendrás sed.
Él te dará verdadera comida y con la cual nunca tendrás hambre.
Con esta bebida y comida, resucitaras. Escucharas su voz
y veras finalmente, su rostro

* Sal 34:4-10; Sal 46:1-2; Sal 42:1-11; Sal 84:5; Sal 92:10; Is 45:24; Ef 6:10; 2 Ti 4:17;
Jer 17:5-7; Sal 20:7-8; Sal 146:3; Mi 7:5-7; Ap 1:5; 1Co 1:9; 1Jn 1:9; 1 Co 10:13; 2 Ts
3:3; Jn 4:14; Jn 7:37-39; Ap 21:6; Ap 22:17; Jn 6:55-56; Jn 6:35; Ap 7:16-17; Jn 6:48-
51; Jn 6:53-58; Mt 26: 26-29; Jn 4:10,14; 1 Co 10:4; Jn 11:25-27; Mr 14:24-25.

60. DAR GRACIAS AL VERDADERO DIOS

No des gracias a la vida que te ha dado tanto.
Dale gracias a Dios que es el proveedor de la vida.
No adores la creación.
Adora a su creador.
¿Por qué no reconoce al gran proveedor?
¿Por qué se oculta su gran amor y misericordia?
Quien ama, adora, obedece y respeta a su creador es sabio y justo.
El Supremo Juez vendrá pronto para poner orden.
Los ciegos le reconocerán; mas otros,
viendo y entendiendo, le menospreciaran.

* Gn 2:7; 1 Co 15:45-49; Jn 1:4; Jn 5:21; Jn 11:25; Jn 6:51; Jn 10:28; Mt 9:18-26; Is
66:9; Ro 1:21-25; Is 47:13; Luc 4:6-8; Sal 29:1-2; Ap 14:7; Jn 4:23-24; Mt 6:25-34; Fil
4:19; Mt 7: 7-12; Gen 1:29-30; Sal 68: 10; Sal 100:3; Pro 1:7; Prov 3:1-35; Prov 3:13-
14;  Sal 119:1-8; Mr 12:30; Sal 18:1-3; Dt 10:12; Mt 16:27; St 5:8; 1 Co 4:5; Ap
22:7,12; He 10:37-38; Is 42:16; Lc 4:18; Hch 26:18; Is 29:18; Is 42:7; Mt 13:14; Ro
3:10-12; Mt 23:24-33; 2 Co 4:4; Mt 15:14; 2 P 1:6-10; Is 59:10.

61. EL VERDADERO GOZO

En el verdadero gozo encuentras paz
En el verdadero gozo encuentras bienestar
En el verdadero gozo encuentras salud mental
En el verdadero gozo encuentras tu máximo potencial
En el verdadero gozo encuentras el verdadero camino
¿Quién tiene el verdadero gozo?
Quien camina con el Señor

*Hab 3:17-19;  Gá 5:22-23; Ro 15:13; Jn 14:27; 1 Ts 5:16-18; Sof 3:17; Is 61:10; Sal
25:12-13; Jn 8:56; Ro 14:17; Ec 9:7-9; Ro 15:13; Ro 14:17-19; Is 61:10; Sal 51:6-12;
Ro 14:17; Is 12:2,3,6

62. LA VERDADERA RIQUEZA

Naciones del mundo no tomen como fortaleza
la riqueza material si en lo espiritual
se mantienen en la miseria.

*Sal 49: 1-20; Sal 52:7; St 5:1-6; Sal 39:6; 1 Tim 6:17; Ap 3:17-19; Lc 18: 18-30; Prov
11:4,28; Sal 37:27-29; 1 Ti 6:10; Hag 1:6; Ec 5:11-15.

63. BUSCANDO LA BENDICIÓN DEL SEÑOR

El hombre construye y luego destruye
y no encuentra gozo en los frutos de su trabajo.
Trabaja y trabaja y el salario no le alcanza.
¿Cómo pues encontrara el hombre gozo y
bendición en su trabajo? Cuando le obedezca
plenamente y busque primero el reino de Dios
y su justicia.

* Ec 3:1-15; Hag 1:6; Ro 15:13; Ec 9:7; Mt 6:24-34; Sal 128:1

64. EL NECIO

El necio no acepta los límites de su mente,
de su ciencia y de sus obras.
No acepta a un Creador y Señor
No acepta su ley
No acepta caminar con Él
Por eso vive en tinieblas
Por eso le llega el quebrantamiento repentino
Por eso vive en angustia
Por eso sus obras no son bendecidas
Por eso su nombre caerá en el olvido
Aun así, tiene esperanza si se arrepiente
Aun así, tiene esperanza si deja sus malos
caminos y vuelve al Señor con profunda humildad.

*Ro 1:21-32; Pr 18:2; Pr 10:21; Pr 16:22; Ec 4:13; Jer 4:22; Ef 4:17-19; Sal 14:1-4;
Zac 7:12; Ro 1:28-32; 2P 2:15-16; Is 5:24; He 3:10-11; Job 5:14; Luc 11:33-34;
Ro3:10-16; Sal 35:8; Ro 2:5-9; Is 13:6-8; Jn 3:19-21; Dt 28:15-68; Ec 9:5; Jer 17:13; Is
26:14; 2P 3:9; Luc 15:7; Ap 3:19; 1Jn 1:9; Hech 17:30-31; Luc 15: 11-32

65. VIVIR EN CRISTO

El verdadero cristiano no se preocupa del tiempo
el goza y disfruta la eternidad
porque en Él vive Cristo
y Él es vida eterna

*Ro 1:21-32; Pr 18:2; Pr 10:21; Pr 16:22; Ec 4:13; Jer 4:22; Ef 4:17-19; Sal 14:1-4;
Zac 7:12; Ro 1:28-32; 2P 2:15-16; Is 5:24; He 3:10-11; Job 5:14; Luc 11:33-34;
Ro3:10-16; Sal 35:8; Ro 2:5-9; Is 13:6-8; Jn 3:19-21; Dt 28:15-68; Ec 9:5; Jer 17:13; Is
26:14; 2P 3:9; Luc 15:7; Ap 3:19; 1Jn 1:9; Hech 17:30-31; Luc 15: 11-32

66. EL VERDADERO CONOCIMIENTO

La acumulación de conocimiento no hace sabio al hombre
¿Cuántos necios con ostentosos títulos realizan hechos aberrantes?
¿Para qué le sirve tanto conocimiento? ¡Para nada!
¿Cuál es el verdadero conocimiento?
¿Cuál es el conocimiento que realmente libera?
El verdadero conocimiento está en quien se deje guiar por el Espíritu de Dios
El verdadero conocimiento solamente lo tienen quienes obedecen y temen al Señor
Este conocimiento se respalda con obras y testimonios buenos
Vive en Dios para que seas libre
Vive en Dios para que disfrutes del verdadero conocimiento

*Ec 1:18; 1 Co 8:1-2; Ec 12:11-12; Pro 3:7; Prov 12:16; Is 5:21; Ez 8:5-18; Sal 53:1;
Prov 14:6; Ef 4:17-19; Os 4:6-10; 1P1:5-8; Prov 9:10-12; Jn 17:3; Jn 17:25-26; 2P 1:2-
3; 2P 1:8; 1Jn 5:20; 2Co 3:17; 1Ti 2:4; St 1:25; Jn 8:32; Ro 8:2; 2Co 3:17; Prov 10:9;
1Co 2:14-16; Ro 8:14-15; Jn 16:13; Prov 2: 1-10; Hech 5:32; Col 1:9-10; Hech 5:32;
Sal 25:12-15; Mt 5:16; Jn 15:8; 1 P 2:12;  Tit 3:8-9; He 13:20-21; 1Ti 6:18; Jn 8:31-38;
Gá 5:1; 1P 2:15-16; Gá 5:13; 2 Co 3:17; Gá 4:31; He 2:14-15; Ecl 9:7-10.

67. NO CORRAS

No corras porque te cansaras
Camina con dominio y control
Sea que corras o sea que camines
y si no vas con el Señor
no alcanzaras la meta anhelada.
Si caminas con Él, estarás seguro y
Él te concederá la corona de la vida eterna.

1 Co 9:24-27; Fil 2:16; Mt 6:25,27; Sal 18:32; 2 Ti 1:7; 2P1:5-8; Prov 3:6; 2 P2:15-16;
1 Co 9:24-27; 2 Ti 4:7-8; Pr 16:25; Jer 21:8; Sal 81:11-14; Jer 15:6-7; Pr 16:25; 2 Ti
4:7-8; Gá 6:8; St 1:12; Ap 2:10; Ap 3:11-13; Ro 6:22-23

68. DEJA EL MAL CAMINO

En gran angustia vive el pecador y no tiene paz ni reposo.
Su prosperidad es una ilusión y el quebrantamiento le vendrá.
No disfruta de sus malas riquezas y su herencia será de males y tormentos.
¿Por qué no reflexionas y te arrepientes?
Si cambias, realmente tendrás esperanza.

* Jer 30:15; Pr 11:21; Is 13: 8-11; Ro 2:8-9; Jer 23: 12; Is 59: 7; Pr 24: 21-22; Sal 39:6;
Hab 2:9; Sal 52: 7; Pr 28:22; Pr 11:4, 28; Hech 3:19; Pr 1:23; Hech 8: 22-23; Ap 3:3;
Mt 4:17;  Pr 14:32; Ro 5:2,5; Ro 15:13; Col 1:5; 1Ts 5:8

69. LA PRESENCIA DE DIOS

Donde esta Dios, hay amor
Donde esta Dios, hay ternura
Donde esta Dios, hay esperanza
Donde esta Dios, todo alcanza
Donde esta Dios, hay gozo
Donde esta Dios, no hay plagas
Donde esta Dios, hay paz
Donde esta Dios, hay vida
Donde esta Dios, hay luz
Donde esta Dios, hay fuego
Donde esta Dios, hay medicina
Porque Dios es la fuente viva
Porque Dios es la esencia de todo ser
Porque Dios es verdadera comida y
Porque Dios es verdadera bebida

* 1Jn 4:16; Ro 5:5,8; Ro 8:39; Ef 2:4-7; Os 11:4; Jer 31:3; Is 66:12-14; Ef 5:29-30; Is
49:15; Os 11:1-4; Sal 39:7; Sal 62:5-6; Ro 15:13; Ro 5:2; Gá 5:5; 1Ti 1:1; Mt 14: 16-
19; Fil 4:19; Dt 30:9; Sal 132:15; Jer 31:13; Sal 16:11; Ro 15:13; Jn 15:11; Sal 91:3-6;
Dt 7:15; Sal 23:4; Sal 29:11; Sal 119:165; Ro 15:13; 1Co 14:33; Jn 10:10; Jn 5:21; Jn
11:26; Sal 103:4; Pr 8:35; Sal 4:6; Jn 8:12; Sal 27:1; Jn 12:46; He 12:29; Mal 3:2; Sal
97:3; Jer 33:6; Prov 3:8; Is 53:5; Is 57:18-19; Ap 21:6; Jn 4:14; Jer 2:13; Is 55:1; Dt
32:4; 2 Sam 22:2; Jn 6:48; Jn 6:55; 1 Co 10:4; Jn 7:37-38

70. BENDITO SEAS JESUCRISTO

Bendito seas creador del universo
Bendito seas creador del género humano
Bendito seas por tu amor santísimo
Bendito seas por tu obra redentora
¿Quién como tú? Roca mía
Amor mío. Sustento mío
Nadie iguala tu gloria
porque eres excelso
Eres puro y eres santísimo
Tronos celestiales, alábenle
Congregaciones de la tierra, ámenle
Toda la creación, regocíjese
A una sola voz clamen: Bendito seas
Porque sobretodo lo creado
Solo existe un nombre que redime que libera y da vida
Jesucristo, es su nombre.
Nombre divino y glorioso
Nombre bendito y honroso
Nombre fuerte y poderoso
Nombre santo y amoroso.
Majestuoso en santidad
Poderoso en obras
Sanador y consolador
Alivio de los afligidos
Rey de Reyes
Señor de Señores
Vive en nosotros y
obra en nosotros

*Gn 1:1; Is 42:5; Neh 9:6; He 1:2; He 11:3; Sal 19:1; Jn 1:3; Hech 14:15; Is 64:8; Gn
1:26; Gn 2:7; Sal 100:3; Is 45:12; Jn 13:1;Jn 3:16; Ro 5:5; 1Jn 4: 10,16; Jer 31:3; Ro
3:24; He 9:12; Sal 34:22; Ex 15:11; Sal 86:8; Jer 10:6; Sal 73:25; Ex 8:10; Ex 9:14; Sal
77:13; Dt 32:4; Sal 18:1-2; Sal 144:1-2; 2 S 22:1-3; Sal 18:35; Job 36:22-23; Sal 113:4;
Sal 89:26-27; 1 Jn 3:3; Sal 22:3; 1P1:15-16; Is 6:3; Lev 11:44-45; Lev 19:2; Sal 148:1-
14; Sal 150: 1-6; Ap 5:13; Sal 31:23; Sal 89:52; Fil 2:10-11; Hech 4:12; Tit 2:14; 1 P
2:9; Dt 4:20; Dt 14:2; Ez 37: 1-14; Is 26:19;  Jn 20:31; Jn 1:4; Jn 1:17; Jn 6: 47-51; Is
9:6; Sal 76:4; Jer 10:7; Ap 15:4; Mal 1:11; Jos 24:19; Job 37: 22-23; Sal 93:1-5; Lc
24:18-19; Lc 19:37; Sal 89:8; Ef 3:20; Sal 147:3; Is 57:15; Sal 30:2; Is 51:12-13; Sal
103:3; 2 Co 1:4; Sal 9:12; Sal 140:12; Nah 1:7; Ap 17:14; Ap 19:16; 1Ti 1:17; Jn
14:19; Gá 2:20; Ro 6:8; 2 Co 5:15. 

71. TENEMOS ESPERANZA

¿Con la muerte termina el ciclo del hombre? ¡NO!
¿Hay esperanza después de la muerte? ¡SI!
¿Quiénes creen esto? Quienes tienen el Espíritu
de Dios y le obedecen fielmente. ¡Gocémonos en gran
manera porque después de la muerte, habrá resurrección!

*Hech 24:15; 1 Co 15: 42-44; Jn 11:25-27; Os 6:2; Job 19:25-26; Ro 8:11; Jn 3:36; 1
Co 15: 21-22; Ez 37:1-14; 1Ts 4:14-17

72. LA GRAN LIBERACIÓN

Tú eres mi esperanza
Tú eres mi roca,
en momentos de angustia.
Tú eres mi redentor
Tú eres mi salvador
Tú peleas mis batallas
Tú me das fortaleza
cuando el enemigo me oprime
Tú eres mi verdadera esperanza
Tú eres el único confiable,
porque el ser humano te falla,
no te cumple, siempre se echa para atrás,
cuando se compromete.
Te invoco y me escuchas
Te busco y te encuentro
¿Qué más podre anhelar?
Si tú estás conmigo,
¿qué temor tendré?
Nadie podrá hacerme daño
satanas y sus demonios,
no podrán atacarme.
Bendito seas día y noche
por siempre y por la eternidad.
Deja que mi mente te alabe,
Deja que mi corazón se regocije en Ti
Deja fluir mis pensamientos de alabanza para Ti
Déjame contemplar tu santidad
Déjame contemplar la maravilla del universo,
obra de tus manos
Déjame apreciar en gran manera,
la obra maestra de tu creación:
La creación humana
Seres que tienen esperanza
Seres que serán más que los ángeles
Seres que tienen tu soplo divino
Seres que podrán tener
un segundo nacimiento:
el nacimiento espiritual y
que podrán llegar a la altura
y estatura de Jesucristo.
Maravilla grande es esta
y gran secreto que Tú
revelaste a los hombres y
que satanas quiere ocultar
a los llamados en Cristo.
No te dejes engañar
porque el que es considerado
a los ojos de los hombres, como miserable,
es un diamante, un talento,
un tesoro precioso para el Señor.
Todo pecador tiene esperanza:
Si tienes una grave enfermedad, tienes esperanza
Si te mantienes en tu lecho de enfermo, tienes esperanza
Si eres un gran pecador, tienes esperanza
Si tienes vicios que van en contra de la naturaleza, tienes esperanza.
Si tu situación es extrema, tienes esperanza.
Porque el Señor siempre está presto a perdonar.
Si te arrepientes y caminas con Dios y
no vuelves a pecar, de verdad, tienes y tendrás esperanza.
Porque la verdadera esperanza, es contemplar
cara a cara  el rostro del Señor y reinar con Él.
Nuestro cuerpo corrupto, se volverá incorrupto y jamás
ningún mal nos alcanzará.
Eterno gozo tendremos y
toda lagrima, tristeza y angustia
quedaran sepultadas por los siglos de los siglos.
Si tienes sabiduría, si tienes temor y
si buscas un auténtico cambio, no puedes
dejar escapar esta, tu única oportunidad.
Recuerda: tu única oportunidad.
Si la pierdes jamás la recuperaras y
vendrá el crujir de dientes.

*Sal 37:9; He 6:18; Ro 5:2; Sal 18:2; 1 Co 10:4; Mt 16.18; Sal 4:1; Sal 50:15; Sal 32:7;
Is 41:14; Job 19:25; Is 54:5; Sal 19:14; Lc 1:47; Is 62:11-12; Sal 27:1; Jer 15:20; Dt
1:30; Sal 91:7; Sal 18: 1-2; Hab 3:19; Ex 15:2; Sal 17:8-9; Col 1:27; 1 Cr 16:21-22; Sal
39:7; Ro 15:13; Ro 5:2; Jer 7:8; Nah 1:7; He 2:13; Jer 9:4-6; Jer 17:9; Sal 12:2-3; Zac
13:9; Sal 99:6; Sal 66:19-20; Sal 27:8-9;  Hech 17:27-28; Mt 7:8; Sal 4:8; Sal 3:5-6; Sal
23:4; Esd 8:31; Sal 27:1; Ef 6:10-18; 1P 3:13-14; St 4:7; 1 Jn 5:18; 1P 5:7-9; Sal 89:52;
1Cr 16:36; Esd 7:27; Lc 1:68; Mt 22:37; Sal 100:2; Fil 4:4; Sal 63:7; Sal 29:2; Job
38:1-7; Job 38:31-33; Gn 1:14-18; Gn 2:7, 21-23; Ef 2:10; Sal 8:1-9; Jn 3:1-8; 1 P 1:3,
23; 2 Co 5:17; Ef 4:13-15; Col 1:25-28; 1 Co 2:9-10; Ef 6:19; 2 Co 2:11; Gen 3:13; Gá
1:6; Mr 4:15; 2Co 11:3,14;  Ap 12:9; Sal 22:6-7; Mal 3:17; 1Co 1:27-29; Sal 32:1; Ro
8:24; Is 1:18; Lm 3:21-23; Mi 7:18-20; St 5:14-15; Sal 41:3-4; Hech 10:43; Luc 7:47-
48; Ef 1:7; Sal 130:1-4; Sal 51:1-17; Luc 18:13-14; Jn 8:8-11; Jn 5:1-14; Ap 22:3-5; Ap
5:10; 1Jn 3:2; Mt 5:8; 1Co 15: 52-54; Fil 3:21; 1Co 9:25; Sal 91:1-16; Sal 23:1-6; Is
35:10; Is 25:8-9; Ap 7:17; Hech 17:27; He 12:12-17; He 2:1-3; Jer 29: 11-14; Hech
3:19; Mt 22:13-14; Ap 3:19-22.

73. TIEMPO PARA ARREPENTIRSE

Tú eres mi esperanza
Tú eres mi roca,
en momentos de angustia.
Tú eres mi redentor
Tú eres mi salvador
Tú peleas mis batallas
Tú me das fortaleza
cuando el enemigo me oprime
Tú eres mi verdadera esperanza
Tú eres el único confiable,
porque el ser humano te falla,
no te cumple, siempre se echa para atrás,
cuando se compromete.
Te invoco y me escuchas
Te busco y te encuentro
¿Qué más podre anhelar?
Si tú estás conmigo,
¿qué temor tendré?
Nadie podrá hacerme daño
satanas y sus demonios,
no podrán atacarme.
Bendito seas día y noche
por siempre y por la eternidad.
Deja que mi mente te alabe,
Deja que mi corazón se regocije en Ti
Deja fluir mis pensamientos de alabanza para Ti
Déjame contemplar tu santidad
Déjame contemplar la maravilla del universo,
obra de tus manos
Déjame apreciar en gran manera,
la obra maestra de tu creación:
La creación humana
Seres que tienen esperanza
Seres que serán más que los ángeles
Seres que tienen tu soplo divino
Seres que podrán tener
un segundo nacimiento:
el nacimiento espiritual y
que podrán llegar a la altura
y estatura de Jesucristo.
Maravilla grande es esta
y gran secreto que Tú
revelaste a los hombres y
que satanas quiere ocultar
a los llamados en Cristo.
No te dejes engañar
porque el que es considerado
a los ojos de los hombres, como miserable,
es un diamante, un talento,
un tesoro precioso para el Señor.
Todo pecador tiene esperanza:
Si tienes una grave enfermedad, tienes esperanza
Si te mantienes en tu lecho de enfermo, tienes esperanza
Si eres un gran pecador, tienes esperanza
Si tienes vicios que van en contra de la naturaleza, tienes esperanza.
Si tu situación es extrema, tienes esperanza.
Porque el Señor siempre está presto a perdonar.
Si te arrepientes y caminas con Dios y
no vuelves a pecar, de verdad, tienes y tendrás esperanza.
Porque la verdadera esperanza, es contemplar
cara a cara  el rostro del Señor y reinar con Él.
Nuestro cuerpo corrupto, se volverá incorrupto y jamás
ningún mal nos alcanzará.
Eterno gozo tendremos y
toda lagrima, tristeza y angustia
quedaran sepultadas por los siglos de los siglos.
Si tienes sabiduría, si tienes temor y
si buscas un auténtico cambio, no puedes
dejar escapar esta, tu única oportunidad.
Recuerda: tu única oportunidad.
Si la pierdes jamás la recuperaras y
vendrá el crujir de dientes.

 * Sal 37:9; He 6:18; Ro 5:2; Sal 18:2; 1 Co 10:4; Mt 16.18; Sal 4:1; Sal 50:15; Sal 32:7; Is 41:14; Job 19:25; Is 54:5; Sal 19:14; Lc 1:47; Is 62:11-12; Sal 27:1; Jer 15:20; Dt 1:30; Sal 91:7; Sal 18: 1-2; Hab 3:19; Ex 15:2; Sal 17:8-9; Col 1:27; 1 Cr 16:21-22; Sal 39:7; Ro 15:13; Ro 5:2; Jer 7:8; Nah 1:7; He 2:13; Jer 9:4-6; Jer 17:9; Sal 12:2-3; Zac 13:9; Sal 99:6; Sal 66:19-20; Sal 27:8-9;  Hech 17:27-28; Mt 7:8; Sal 4:8; Sal 3:5-6; Sal 23:4; Esd 8:31; Sal 27:1; Ef 6:10-18; 1P 3:13-14; St 4:7; 1 Jn 5:18; 1P 5:7-9; Sal 89:52; 1Cr 16:36; Esd 7:27; Lc 1:68; Mt 22:37; Sal 100:2; Fil 4:4; Sal 63:7; Sal 29:2; Job 38:1-7; Job 38:31-33; Gn 1:14-18; Gn 2:7, 21-23; Ef 2:10; Sal 8:1-9; Jn 3:1-8; 1 P 1:3, 23; 2 Co 5:17; Ef 4:13-15; Col 1:25-28; 1 Co 2:9-10; Ef 6:19; 2 Co 2:11; Gen 3:13; Gá 1:6; Mr 4:15; 2Co 11:3,14;  Ap 12:9; Sal 22:6-7; Mal 3:17; 1Co 1:27-29; Sal 32:1; Ro 8:24; Is 1:18; Lm 3:21-23; Mi 7:18-20; St 5:14-15; Sal 41:3-4; Hech 10:43; Luc 7:47-48; Ef 1:7; Sal 130:1-4; Sal 51:1-17; Luc 18:13-14; Jn 8:8-11; Jn 5:1-14; Ap 22:3-5; Ap 5:10; 1Jn 3:2; Mt 5:8; 1Co 15: 52-54; Fil 3:21; 1Co 9:25; Sal 91:1-16; Sal 23:1-6; Is 35:10; Is 25:8-9; Ap 7:17; Hech 17:27; He 12:12-17; He 2:1-3; Jer 29: 11-14; Hech 3:19; Mt 22:13-14; Ap 3:19-22.

74. SEAMOS FIELES PARA QUE VIVAMOS

Señor, no me abandones.
Si me abandonas, mis enemigos, que son malos espíritus
me destruirán y no me permitirán que te obedezca
se burlaran de mí y me preguntaran ¿dónde está tu Dios, fuerte y poderoso?
No quiero dar mal testimonio,
al contrario, quiero que tu nombre sea honrado
por causa de mi fe, obediencia y buenas obras.
Anda Señor majestuoso, delante de mí y
quebranta a mis enemigos, que son malos espíritus.
Protégeme como lo hiciste con Israel.
En el día, una nube iba delante de tu pueblo y
en la noche con una columna de fuego los protegías.
Oh Señor santo, excelso y misericordioso
que tienes paciencia infinita con los débiles humanos
y que  escuchas nuestra quejas y dolencias
fruto de una falta de fe, porque viendo y viviendo
tantas maravillas, nos resistimos a entregarnos
totalmente a ti. Claro que nos falta fe y entrega.
¿Por qué se nos olvida que con gozo,
buscamos tu santa unción: El bautismo?
¿Por qué se nos olvida que ese compromiso lo hicimos
siendo adultos y con pleno conocimiento?
No éramos niños, no. Ya conocíamos tu santo evangelio.
¿Por qué, pues, hay personas que no quieren saber nada
del asunto y quieren volver a la vida mundana?
¿Por qué tentamos al Señor, si tenemos todo para caminar con Dios con altura y dignidad?
No es sabio y prudente tentar al Señor.
Líbrame de ser infiel, porque con seguridad pereceré,
porque nuestro Dios es celoso en gran manera.
El quiere de nosotros, todo o nada.
Recordemos que el vomita a los tibios,
a los indecisos, a los temerosos,
a los que quieren servir a dos señores
a los que dan más importancia al mundo
y a sus placeres; al dinero, al poder, y a la familia.
Recordemos que si actuamos así, Él nos dice
que somos indignos y que no estaremos en su reino.
¿Se nos olvida que un verdadero cristiano,
es un soldado disciplinado, respetuoso y
mirando siempre adelante?
Volvamos pues, con humildad y caminemos con Dios.
Porque es lo justo, sabio y la mejor decisión.
Porque Dios, es justo, misericordioso.
Por siempre y por la eternidad, eres y serás fiel.
Siempre has demostrado tu fidelidad,
desde la antigüedad, hasta nuestros días
En ti, solamente en ti, podemos confiar
en las pruebas que siempre tendremos,
Nada mejor que tu fidelidad.
Bendito seas por siempre y por la eternidad.

*Sal 27:9-10; Sal 44.24-26; Is 1:15-18; Sal 42:3; Ef 6: 10-13; 2 Co 1:12; 2 Ti 1:8; 1P
3:15; Ro 16:20; Ex 13:20-22; Dt 20:1; Ex 14:13-14; Mt 28:20; Sal 92:9; 2 P 3:9; 1 P
3:20; Ro 15:5-6; Sal 142:5-7; Ez 34:15-16; Sal 77:14-15; Hech 7:51; Mt 6: 8; He 10:38-
39; He 11:6; He 10:26-31; Hech 8:26-39; Hech 2:41-47;  1 Co 12:13; Prov 26:11; 2P
2:22; 2P 2:15; Prov 23:35; Prov 27:22; 1Jn 2:15-17; Ef 2:1-6; Prov 1: 23-25; Prov
15:10; Dt 6:16-18; 1Co 10:9; Sal 78:17-22; Luc 4:12-13; St 1:12-16; 2 Co 11:2-3; 2 Ti
2:11-13; Dt 5:8-9; Nah 1:2; 1 Co 10:21-22; 2 Co 4:8-12; Gá 2:20; Ap 3:15-16,19; Prov
29:25; Luc 16:13; Mt 6:24; Col 3: 1-10; Gá 2:20; Luc 15:11-32; 2 Co 4:18; Gá 5:21-24;
2 Ts 1:5; 2 Ti 2:1-5;  He 12:28-29; He 12:1-4; Is 57:14-15; Sal 84:5; Sal 56:13; Sal
18:32-33; 1 P5:5-6; Ap 16:5-7; St 5:11; Sal 145:17; 2Ti 2:13; Dt 7:9; 1Co 1:9; Sal
111:4-5; Sal 40: 4-5; Prov 3:26; Jer 17:7-8; 1P 4:12-13; Sal 89:52.

75. ¿ESTAMOS PREPARADOS?

Alma mía, bendice a tu Señor,
alma mía, adora a tu Señor,
porque Él es tu proveedor,
porque Él es tu consolador,
porque Él es tu creador,
porque Él es tu orientador.
Lejos de Él, morimos,
lejos de Él, padecemos,
lejos de Él, no hay esperanza,
lejos de Él, sufrimos.
Busquemos siempre su guía,
busquemos siempre su protección
busquemos siempre su misericordia,
busquemos siempre su amor,
busquemos siempre su ley,
busquemos siempre su sabiduría.
El que busca, encontrará la vida.
El que persevera, encontrará recompensa.
El que obedece, será bendecido.
El que ama a Dios, será protegido
Seamos sabios y prudentes,
porque ya estamos en los tiempos del fin.
Tenemos poco tiempo y
la noche nos está cubriendo.
pero, animo, porque un
esplendoroso amanecer, nos espera.
Animo, porque Jesucristo ya viene.
Animo, porque Jesucristo ya venció.
Animo, porque Jesucristo trae el galardón
para los obedientes y
animo, porque Jesucristo convertirá
nuestro dolor y angustia
en danza, delicia y alegre canción.
Dios estará en la nueva Jerusalén
la santa ciudad que anhelaban Abraham
y todos los santos y mártires
que  creyeron y creen a Dios
todas sus promesas.
Bendito seas porque eres un Dios
vivo, real y majestuoso y
tu regreso será pronto, muy pronto.
Toda la creación lo anhela.
De sorpresa llegaras,
cuando nadie lo espere.
De repente veremos la verdadera luz
¿Hallaras fe en tu segunda venida?
La humanidad en estos días,
estará como en los tiempos de Noé:
Aparentemente, todo marchaba bien
pero, de repente llego el diluvio
y solo Noé con su familia quedaron.
Lo mismo ocurrió con Sodoma y Gomorra
con Nínive, Jericó, Babilonia y muchas
ciudades e imperios. Lo mismo ocurrirá
con esta civilización.
Bendito seas, porque traes la
verdadera paz,
traes la verdadera justicia y
traes el verdadero gozo.
Alabado seas por siempre y
por la eternidad.
No tardes en venir, oh Señor.
Tu pueblo y tu creación, lo anhelan
Estemos siempre preparados.
Que nuestras lámparas,
siempre tengan aceite,
y que los talentos que nos diste,
den el mayor número de frutos.

*Sal 104: 1-4; Sal 103:1-5; Sal 5:7; Jn 4:23-24; Luc 11:9-13; Is 51:12; Jn 14:16; Gn
2:7; Is 42:5; Is 43:1; Sal 5:8; Sal 43:3; Ro 8:13; Am 5:4; Os 7:13-16; Am 4:6-8; Lm
4:13-15; 1 Cr 28:9; Ef 4:18; Os 7:13; Is 13:8-11; Sal 24:6; Sal 139:24; Sal 143:10; Sal
91:1-16; 1P5:7; Sal 68:5-6; Sal 111:4; Is 54:7; Jer 3:12; Pr 8:17; Jn 14:21; Jn 5:24; St
1:25; Sal 119:45; St 1:5-6; Mt 7:24; Pr 13:13-18; Mt 6:33; Jn 3:36; Jn 5:24; Ro 2:7;
1Co 3:7-8; 2Ti 3:14-15; Dt 28: 1-14; Jer 7:17; Luc 11:28; Sal 91: 1-16; Sal 20:1-2; Mt
25:1-13; Pr 16:21; Mt 10:16; Ro 13:11-12; Mr 13:1-23; 1P 4:7; Ap 1:3; 1Jn 2:18; Ro
13:12; St 5:7-8; 2P 3:10; Ap 3:11; Ap 22.12; St 5:8; 2P 3:12; Jn 16:33; Ap 5:5; Is
60:20; Is 51:11; Ap 21:4; Ap 21:1-4; He 12:22-23; Is 52:1; He 11:10; He 11:16; Ap
3:12; Ap 4:8; Sal 104:1-9; Jud 25; Is 57:15; Ex 15:11; 2 S 7:22; Lc 21: 27; Hech 1:11;
Ro 8:19-27; Mt 24:27-28,36; 2P 3:10; 1Ts 5:2; Lc 12:40; Lc 18:8; Lc 17:26-27; Mt
24:37-39; 1P 3:20; He 11:7; Lc 17: 28-37; 2P 2:6-7; Am 4:11; Jud 7; Jon 1:2; Mt
12:41; Sof 2:13; Is 13:19-22; Is 21.9; Ap 14:8; Jos 6:2,4,20-21; Sal 72:1-2; Zac 9:10; Os
2:18-19, Is 35.10; Sal 41: 13; Sal 113:3; Sal 48:10; He 10:37; St 5:8; Hab 2:3; Ap 3:11;
Mt 25:1-13; 2P 3:12; Ap 4:8; 1P 3:15; Mt 24:42-51; Lc 17: 20-37; Mt 25: 1-13; Mt 25:
14-30.

76. ELIGE AL VERDADERO DIOS

¿Por qué tengo afán?
¿Por qué corro sin cesar?
¿Por qué no tengo descanso?
¿Por qué no duermo bien?
¿Por qué no tengo paz?
¿Por qué siempre tengo problemas?
¿Por qué no estoy satisfecho con lo que tengo?
¿Por qué le echo la culpa de mi desgracia a otros?
¿Por qué le echo la culpa de mi angustia a Dios?
¿Por qué he perdido toda esperanza?
¿Por qué no le encuentro sentido a la vida?
Si tengo muchas riquezas, no soy feliz y
si no las tengo, soy infeliz.
¿Qué me pasa?
¿Qué me falta?
¿Estoy perdido?
¿Estoy engañado?
¿Tengo esperanza?
¿Soy un fracaso?
¿Quién me puede ayudar?
Ciertamente estas perdido
Ciertamente estas engañado
y ciertamente tienes esperanza
Tu única esperanza es obedecerle a Dios
Tu única solución es caminar con Dios
Tu única alternativa es volver a Dios
Con Dios encuentras la verdadera vida
Con Dios encuentras sentido a tu vida
Con Dios encuentras plenitud
Con Dios encuentras la verdadera paz
El pecado te aleja de Dios
La dureza de tu corazón es la culpable de tu desgracia
Dios nunca busca el mal que te agobia
Él quiere que vivamos y con abundancia
Las riquezas son pasajeras y no te dan la salvación
Al contrario, te angustian y te martirizan
Vuelve con humildad a Dios
Él te perdona todos tus pecados
Él te da verdadera comida y verdadera bebida
Él sepulta para siempre tu pasado y
nunca te lo recordará
Se sabio, prudente e inteligente:
Caminar con Dios es la única solución
Caminar con Dios conduce a la vida eterna
Caminar con Dios da sentido a nuestra vida.
Aborrece el pecado con todas tus fuerzas y
libérate de esas pesadas cargas
que te conducen al abismo.
Ama al Señor tu Dios con toda tu alma,
con todas tus fuerzas y serás libre y
hombre nuevo serás.

*Mt 6:25-34; Luc 8:14; Mr 4:19; Is 57:21; Job 3:25-26; Is 59:8; Sal 35:20; Ec 2:23-26;
1S 15:22; Sal 51:17; Jer 7:23; Ro 1:29; Pr 18: 6-10; Pr 28:25; Ec 1:8; Ec 2:11; Ec 5:12;
St 1:13-14; Ef 2:12-13; Ec 5:12; Mc 4:19; Mt 19:20-21; 1Co 9:9-10; He 13:6; Sal
40:17; 1Ti 1:6; 1P 2:25; Ap 12:9; 2 Co 11:13-15; Is 9:4-5-7; Job 11:17-19; Jn 8:12; Dt
30: 10-16; He 10:19-22; Sal 32:8; Pr 10:29; Is 30:19-21; Jn 8:12; Job 22:21-30; Jl 2:13;
Pr 1:23; Os 14:1; Zac 1:3; Job 22:23; Jn 6:35; Jn 5:24; Ef 3:19; 1 Co 14:33; Jer 5:24-
25; Ef 2:12; Mt 15:8-9; Ro 2:5; Sal 81:12-14; Jn 10:10-11; 2 Co 9:8; Pr 23:5; 1 Ti 6:7-
10; St 4:6-10; Sal 51:1-17; Mt 9:2-5; Sal 65:3; Jn 6:55-56; He 8:12; He 10:16-18; Pr
12: 15-16; Jn 8:12; Sal 18:32-33; Pr 2:1-4; Jn 14:6; Jn 12:25-26; Jn 6:27; He 12:1; Sal
101:3; Mt 11:28-30; Mt 22:37-38; Dt 6:5; Col 3: 5:17.

77. NO VUELVAS ATRÁS

¿Por qué mirar atrás?
Recuerda que en el bautismo
todo quedó sepultado y
a partir de este momento,
tenemos mente y corazón nuevos.
A partir de este momento,
tenemos un nuevo mandato:
Ser un nuevo hombre.
A partir de este momento,
no tiene sentido volver atrás.
¿Por qué? Y ¿Para qué?
El mismo Dios perdonó y
olvidó nuestros pecados.
Volver atrás es
morir nuevamente.
No recuerdas a la esposa de Lot
que desobedeció el mandato?
¿Qué le pasó? ¿Por qué lo hizo?
Caminar con Dios significa
avanzar hacia adelante y
crecer hasta llegar a la misma
altura de Nuestro Señor Jesucristo.
¡Se obediente: No vuelvas atrás!
Volver atrás significa que no
aceptas al Señor como tu Salvador.
Volver atrás significa escondernos en el
pasado para no enfrentar
la realidad hoy.
Volver atrás significa vivir de recuerdos
que ya pasaron.
Volver atrás significa
no caminar con Dios.
Volver atrás significa vivir una realidad
que no corresponde con la actual.
Volver atrás significa hacerse el mártir por hechos que ya ocurrieron.
Quien mira hacia adelante es obediente.
Quien mira hacia adelante es valiente.
Quien mira hacia adelante es sabio y prudente.
Quien mira hacia adelante hace la voluntad del Señor.
Los mejores tiempos están por venir.
La verdadera paz está por venir.
Nueva tierra y nuevos cielos tendremos.
Dios reinará con nosotros.
Todo dolor, toda angustia,
todo llanto, desaparecerán.
Satanás y sus demonios,
no nos tentarán.
Adoremos al verdadero Dios.
Verdadera justicia nos espera.
Verdadera luz nos espera.
Verdadera comida y bebida tendremos.
Vale la pena obedecer.
Vale la pena esperar.
Vale la pena someterse al justo Dios.
Vale la pena caminar con Dios.
Vale la pena tener paciencia.
Jesucristo muy pronto retornará.
Preparemos el camino
para que cuando Él regrese,
encuentre fe entre sus seguidores.
¡NO VUELVAS ATRÁS¡

*Lc 9:62; Fil 3:13-14; Jer 7:24;; Gá 4:8-10; Ro 6:4; Ef 4:24; Col 2:12-13; 2Co 5:17;
Gá 6:15-16; Ez 36:26; Col 3:5-17; Jn 3:3-5; Is 43:18-19; 1 Jn 1:9; Lot Gen 19:17-26;
Ef 4:13; Sal 44:18; Jer 7:24-26; 1P 1:14-16; Ro 5:19; Hech 5:29; Is 60:16; Gá 4:9-10;
Fil 3:13-14; He 6:1; Fil 3:12; 2Co 5:17; Sal 119:1-8; Lc 9:62; 2P 3:12-14; Lc 21:27-28; 
Is 35:1-10; Mi 4:7; Ap 5:10; Ap 11:15; Ap 20:4; Sal 146:10; Zac 14:9; 2P 2:9; 1Co
10:13; St 4:7-9; Sal 96:1-13; Lc 4:8; Is 11:4; He 11:7; 2P 3:13; Jn 8:12; Sal 36:9; Is
60:20; Jn 6:53-56; Jn 4:34; St 1:25; Hech 5:29; Dt 28: 1-14; Sal 18:30; Sal 32:10; St
4:7-8; 1P 5:5-6; Dt 5:33; Is 2:5; Pr 10:29; Ro 8:25-26; St 5:8; He 12:1; Ap 2:16; 2P
3:9-10; Lc 3:4-5; Lc 18:8; Lc 9:62.

78. ADOREMOS AL VERDADERO DIOS

Luz de mi vida
Luz de mi sendero
Me libras de las tinieblas
Me proteges del maligno
Honrado sea tu nombre
Por tu gran misericordia.
Honrado sea tu nombre
Por tu gran justicia.
Honrado sea tu nombre
Por tu gran poder.
Honrado sea tu nombre
Por tu gran sabiduría.
Honrado sea tu nombre
Por tu gran amor.
Honrado sea tu nombre
Por tu gran perdón.
Honrado sea tu nombre
Por tu gran paciencia.
Naciones del mundo:
Adoren al Señor.
Adoren al único que puede salvarnos.
Adoren al único que trae la verdadera paz.
Adoren al único que limpia el pecado del mundo.
Adoren al único que sepultó nuestros pecados.
Adoren al único que trae esperanza.
Adoren al único que impartirá verdadera justicia.
Adoren al único que resucitará a los muertos.

*Sal 27:1; Jn 12:46; 1Jn 1:5; Mi 7:8; Luc 1:78-79; Ef 6.16; 1Jn 5:18; Ap 5:13; Sal
57:5; Sal 33:5; 1P 1.3; Ro 9:15; Mt 6:33; Ap 19:11; Sal 9:8; Sal 59:16; Jn 10:17-18; Lc
22:69; Ef 3:10; 1Ti 1:17; 1Co 1:24; 1Co 13:1-8,13; 1Jn 4:16; Jer 31:3; Mi 7:18; Sal
130:4; 1Jn 1:9; Jer 31:34; 2P 3:9; Ro 15:5; 2P 3:15; Ap 15:4; Sal 86:9; Sal 22:27; Sal
96:9; Mr 13:13; 1Ti 1:15; Ez 34:22; Jn 14:27; 1Co 14:33; Fil 4:7; Jn 1:29; 1Co 5:7;
1Jn 1:7; Ro 5: 12-21; Ap 1:5; Ro 6:4; Col 2:12; Sal 39:7; Sal 91:2,9; Col 1:27; 1Ti 1:1;
Hech 17:31; Ro 2:16; 2Co 5:10; Ap 20:12; Ez 37: 1-14; Jn 11:25; 1Co 15: 20-23.

79. TU ERES MI DIOS Y MI SEÑOR

¿Dónde estás? ¿Dónde habitas?
¿Qué haré para encontrarte?
En todo lugar te veo.
En todo lugar te siento.
En todo lugar resplandece tu santidad.
Eres justo, pero también eres misericordioso.
Eres celoso, pero también eres amoroso.
Eres infinitamente poderoso, pero
también te deleitas en la debilidad
de tus seguidores.
Humillas al soberbio, pero enalteces
al humilde de espíritu.
Quebrantas al injusto, pero
fortaleces al temeroso.
Oh Señor cuan buenos son tus senderos.
Oh Señor, cuan dulces son tus palabras.
Oh Señor, cuan alegres son tus moradas.
Oh Señor, cuan fuertes son tus fundamentos.
Oh Señor, cuan amables son tus consejos.
Oh Señor, cuan justos son tus mandatos
Oh Señor, cuan pacíficas son las familias temerosas.
Por todo esto, decido adorarte.
Por todo esto, decido obedecerte.
Por todo esto, decido consagrarme totalmente a ti.
Por todo esto, decido fortalecer mi débil fe.
Por todo esto, decido estar listo para tu segunda venida.
Por todo esto, decido hacer tu voluntad.
Por todo esto, decido dar buen testimonio.
Por todo esto, decido ser tu testigo y
Por todo esto, decido aceptarte como mi Dios y mi Señor.

* Sal 139:7-10; Is 66:1; Sal 27: 4; Prov 3:6; Sal 139: 13-18; Sal 50:1-2; Dt 33:2; 1Cr 16:29; Sal 145:17; Sal 111:4; St 5:11; Dt 5:9; Dt 4:24; Jn 3:16; Ro 5:5; Sal 89:8; Ef 3:20; Ap 18:8; 2Co 12:9; He 4:15; Sal 147:6; Sal 138:6; St 4:6; Sal 37:17; Sal 18:32-34; Pr 3:6; Jn 14:5-7; Sal 119: 103-104; Jer 15:16; Ez 3:1-3; Sal 84:1-2; Sal 84: 10; Sal 122:1; Ef 2:20;  2 Ti 2:19; 1Co 3:11; Is 28:16; Sal 89:14; Sal 73:24; Pr 8:33-35; Pr 19:21; Sal 119:172; Ro 7:12; Pr 7:1-3; Hech 10:2; 1Ti 5:4; Hech 16:14-15; Sal 146:1; Sal 95:6-7; Jn 4:24; Ap 14:7; Hech 5:29; Sal 119:106; Sal 119:11; Fil 3:7-10; 1P 1:8-9; 1Jn 5:4; Mc 10:52; Ap 19: 7-8; Mt 24: 45-47; Mt 25: 9-10; Sal 40:8; Sal 143:10; 1Cr 28:9; Sal 119:24, 46; Sal 119:99, 129.

80. PREPARÉMONOS PARA LA SEGUNDA VENIDA DEL SEÑOR

¿Ya viene el Señor? Si, ya viene
¿Es la segunda vez que viene? Si, es la segunda
¿Qué pasó con la primera visita?
Unos creyeron y lo aceptaron.
Otros creyeron pero no lo aceptaron y
otros lo rechazaron, lo aborrecieron y lo mataron.
¿El antiguo testamento anunciaba la venida del Señor?
¡Claro que sí! ¿Se cumplieron todas las escrituras?
Todas se cumplieron.
¿Por qué pues no le creyeron?
Porque se endureció su corazón.
Porque esperaban un Mesías
guerrero y todopoderoso.
Porque esperaban que salvaría solamente a Israel
Porque era de origen humilde.
Porque tampoco le creyeron a Juan El Bautista.
¿Hoy, el mundo cree y espera
la segunda venida del Señor?
Sabemos que satanas engaña a todo el mundo.
Sabemos que los judíos esperan
la primera venida del Mesías.
Hoy, en el mundo hay engaño y confusión.
Solamente quienes obedecen fielmente al Señor,
se están preparando para la segunda venida.
Su regreso será terrible. Todo se estremecerá.
Cielos y tierra cambiarán. Grandes guerras habrá.
Grandes persecuciones ocurrirán.
Grandes tribulaciones tendremos.
¿Cuándo el Señor vuelva, encontrará
fe entre sus seguidores?
Siempre debemos estar preparados.
Que no sea sorpresa su regreso.
Con anticipación Él nos ha ilustrado
con sus profetas sobre el futuro
para que no seamos engañados.
Ven pronto Señor, pero estemos preparados
Ven pronto Señor, pero caminemos con Dios
Ven pronto Señor, pero fortalezcamos nuestra fe.
Preparemos la segunda venida del Señor
con nuestro ejemplo y testimonio.
Bienvenido seas Señor: Verdadera luz,
verdadera comida y verdadera bebida.

* Mt 24:3, 44; Lc 12:40; Heb 9:28; Hech 1:11; 2P 3:12-13; Mt 24:27; Jn 2:23; Jn 4:53; Hech 4:32; Jn 12:42; Jn 10:41-42; Mc 6:2-6; Lc 22:67-71; Jn 4:39-40; Lc 23:33-39; Mt 8:34; Lc 22:1-6; Mc 6:3; Jn 8:45; Mal 3:1-3; Is 9:6-7; Mi 5:1-4; Is 7:14; Lc 18:31; Mt 26:56; Jn 19:36; Mc 1:15; Hech 13:29; Hech 19:8-9; Sal 78.22; Lc 24:11; Jn 7:41-42; Mc 15:29-30; Lc 24:21; Mt 13:55-58; Jn 1:46; Jn 7:52; Mt 21:32; Lc 7:31-33; Mt 24:37-39; Lc 17:26-30; Ap 12:9; Jn 8:44; Mt 11:1-19; Mc 9:11-13; Gn 3:4-5; Ap 12:9; Jn 8:44; 1 Ti 6:14; 1Ts 5:22-23; Tit 2:10-13; Ap 22:12-13, 16; 2P 3:10-12; Mt 24: 3-51; Luc 18:8; Mt 24:44; Ap 22:7; Luc 12:40; Mt 25:10; 1P 2.12; Jn 8:12; Jn 6:55.

81. MORIR PARA VIVIR

Cuando muero para el mundo,
vivo para Dios.
Cuando muero físicamente,
vivo espiritualmente.
Dos nacimientos tienen el hombre:
uno físico, para muerte y otro
espiritual, para vida eterna.
Mientras estemos en la tierra,
la vida espiritual, será prioridad
sobre la vida física.
En la tierra debes vivir con sabiduría,
temor y temblor delante de Dios.
Tienes que dar ejemplo, dar testimonio
y ser testigo de nuestro Señor Jesucristo.
Vive sin miedo, vive sin temor porque
si eres autentico cristiano, eres libre,
valiente, y eres luz y brújula para la humanidad.
Ama con todas tus fuerzas al verdadero Dios,
porque cuando Él es prioridad en tu vida,
Él jamás te abandonara y por
siempre y por la eternidad será su fidelidad.

*  Col 3:5-17; Jn 12:25; Gá 6:14; Jn 11:25-26; 2 Co 5:1; Jn 3:3-15; Hech 20:24; Fil 3:13-14; He 12:1-2; 1 Co 9:24-25; Fil 2:12-13; 2 Co 7:1; He 12:28-29; He 4:1; 2 Ti 1:8; 1P 2:12; 1 Ti 4:12; St 3:13;  Gá 5:16-18, 24,25; Gá 6: 9-10; Tit 2:12-13; Sal 112:7-9; Jn 8:31-32; Gá 5:1; Ro 8:2; Sal 119: 105; Ef 5:1-20; Pr 12:26; Dt 6:5; Jn 12:25-26; Sal 18:1-2; Mt 10:39; Sal 94:14-15; Jn 3:16-17;  Jn 14:18-19; Os 2:16-20;  Sal 36:5-6; Sal 117:1-2.

82. DÍAS DE GRAN ANGUSTIA

Días de angustia vivimos.
Días de angustia viviremos.
En nuestros días, guerras, terremotos,
epidemias y maldad nos acechan.
El mundo se alejó de Dios.
El mundo se corrompió.
El mundo endureció su corazón
y no tiene paz ni esperanza.
Todo es confusión y solamente se busca
claridad en los propósitos materiales.
Por encima de la oscuridad, hay luz y
Dios cumple su plan sobre la tierra.
Su plan es de salvación y es necesario
que todo esto ocurra para que finalmente,
busquemos con todas nuestras fuerzas,
con toda nuestra mente y con todo
nuestro corazón el favor de Dios.
Humanidad toda: arrepiéntase.
Humanidad toda: obedezca con amor.
Humanidad toda: obre con sabiduría.
Humanidad toda: obre con entendimiento.
Humanidad toda: obre con temor y temblor.
Porque la justicia de Dios nos juzgará de
acuerdo a nuestras obras sobre la tierra.
Ya viene, ya casi viene. Está a las puertas, está listo,
pronto, muy pronto vendrá nuestro
Señor Jesucristo por segunda vez.
Días terribles serán antes de su venida.
Día terrible, el de su regreso.
Sin Dios somos pobres y tristes criaturas
que no lo podremos enfrentar. Solamente,
la obediencia solamente, el caminar con Él,
solamente, una fe verdadera solamente,
las buenas obras podrán protegernos de
estos terribles días de gran tribulación.
¡Ánimo! Todavía podemos evitar la ira de Dios.
¡Ánimo! Solamente con Dios venceremos.
¡Ánimo! porque si tú quieres, Dios te perdonará
y estarás con Él en las Bodas del Cordero.
Oh Dios, canción alegre es tu protección.
Fortaleza segura es tu ley.
En tu corazón hay clemencia infinita.
Deja todo por seguir a Dios.
No te apegues a nada porque nada podrás llevar.
Mira siempre adelante y asegura tu galardón.
Hombre sabio es el que se apoya en la roca.
Hombre sabio es el que camina con Dios.
Hombre sabio es el que agrada a Dios.
Hombre sabio es el que hace buenas obras.
Haz que cuando vuelva el Señor, nos encuentre
haciendo el bien. Y finalmente, haz que cuando
vuelva el Señor, encuentre fe entre sus seguidores.

* 2Ti 3:1-3; Mt 24:6-13; Jer 30:7; Is 59:6-10; Lc 21:11; Mr 13:7-8; Is 1:2-7; Mc 4:19; Sal 14:1-3; Ro 2:5-6; Hech 28:27; Ap 16:11; Jer 7:26; 2 Co 3:14; Ef 2:12; Ro 3:17-18; Ez 7:25; Jer 3:24; 1Co 14:33; St 5:2-3; Mt 6:25; 1Jn 2:15-17; Ef 5:8-14; 2Co 4:6; 1P 2:9; 1P 1:3-25; 2P 3:13; Lc 3:6; Hech 4:12; 1 Jn 2:25, 28; Lc 21:9-13; Mt 24:6; Mc 13:7; Ec 3:1; Dt 6:5; Dt 4:29; Dt 10:12-13; 2P 3:9; Mt 3:7-8; Ro 2:4-11; Hech 5:29; Sal 18:1-2; Dt 28:1; Pr 3:13-16; Sal 37:30; Pr 1:7; Ef 1:18; 1 P1:13; Dn 12:3; Sal 119:104; Sal 33:8; Fil 2:12; He 4:1; Ec 12:13-14; Ro 2:6; Ez 18:30-32; Jud 1:15; He 10:37; Fil 4:5; St 5:8; Ap 22:7,12, 20; Jl 2:1-13, 31; Is 13:8-11; Mt 24:21,29-30; Is 13:6-15; Dt 28:1; Dt 5:33; Pr 10:17; St 1:22; Ro 1:17; Mc 9:23; St 2:26; Mt 5:16; Col 1:10; Ap 3:17; Ef 2:1-2; Jer 5:3-4; Ro 3:16-18; St 4:8-10; Mc 1:14-15; Lc 15:7-10; Hech 3:19-20; 1 Jn 5:4-5; Jn 16:33; Jer 1:19; 1Co 15:57; Ro 8:37; Ez 33:14-16; Mt 6:14; Sal 130: 1-4; Hech 10:42-43; Mt 25:1-13;Ap 19:7-9; Sal 40:1-3; Sal 149:1-7; Is 12:2; Sal 145:1-9; Ex 15:2; Sal 19:7-10; Lev 25:18; St 1:25; Neh 9:17; 1 Ti 1:16; Sal 86:15; 2P 3:9; Mt 6:24; Mt 4:19-20; Mc 8:34-36; Mt 19:16-30; Mt 6:19-21; Gn 19:26; He 11:24-26; He 10:35; 2Jn 1:8; Sal 71:3; Mt 7:24-25; 2S 22:1-4; 1P 2:6; 2Jn 1:4-6; 3Jn 1:3; Is 2:5; Ro 6:4; Col 1:10-14; Ef 5:8-10; 1Ts 2:4; He 13:15-16; Mt 5:16; Tit 3:8; Col 1:10; Mt 24:42-46; Luc 12:35-37; Luc 18:8.

83. HAY UN PLAN SOBRE LA TIERRA

¿Estás aburrido?  ¿No tienes esperanza?
¿Nada te motiva? ¿Te da pereza vivir?
¿Quieres estar solo? Si esta es tu situación,
indica que estas espiritualmente muerto.
Te falta lo más importante: El espíritu de Dios.
Cuando realmente se camina con Dios, hay gozo,
hay esperanza, y hay fortaleza a pesar de las pruebas.
Nada es obstáculo. Todo lo puedo en Cristo que me
fortalece y todo tiene sentido. Camina sin miedo.
Mira siempre adelante. Jamás vuelvas atrás.
Si caminas con Él, eres un instrumento muy
útil para realizar su obra sobre la tierra.
El plan de Dios se está cumpliendo fielmente
desde antes de la fundación del mundo hasta
la segunda venida de Nuestro Señor Jesucristo
y seguirá cumpliéndose.
El mundo no se da cuenta de esto porque esta
engañado por satanas. El verdadero cristiano
camina en el sentido contrario del mundo.
No te preocupes si son pocos los seguidores
del Señor. Realmente, los verdaderos cristianos
son pocos, pero Dios ha realizado su obra y
la realiza actualmente con pocas personas.
Bendito eres si el Señor te escogió
para realizar su plan divino. No puedes menospreciar
algo tan grande y maravilloso. Rechazar el llamado de
Dios equivale a pisotear la preciosa sangre de Jesucristo.
No puedes seguir el ejemplo de Esaú, hermano de
Jacob, que cambio su primogenitura por un plato de lentejas.
Cuando quiso recuperarla no pudo y lloró amargamente.
Ten cuidado, porque esto te puede ocurrir sino estas
comprometido con toda tu mente, con todas tus fuerzas
y con todo tu corazón con la maravillosa obra de
Dios sobre la tierra. Recuerda: Dios es un Dios celoso.
Con Él es todo o nada. Si estas tibio o con poco
compromiso, recuerda: Dios te vomitará.

* Lm 3:17-20; Ef 2:1-3; Col 2:13; Is 12:2; 2Co 12:10; St 1:2-3; Fil 4:13; Is 40:26-31; Is 41:10; He 6:1; Fil 3:14; Lc 9:62; Fil 3:13; Hech 9:15; Ef 3:8; Mt 5:17-18; Jer 29:11; 1P 1:19-20; Gen 3:4-5; Ap 12:9; Jn 8:44; 2Co 11:14; Sal 1:1; Pr 13:14-16; Dt 10:12-13; Ef 5:15-16; Mt 20:16; Mt 7:13-14; Mt 22:1-14; Ef 1:4;  Jn 15:16; 1Co 1:27-28; Luc 10:16; He 10:26-29; Jn 12:48; Jud 8; Gen 25:27-34; Gen 27:30-40; He 12:16-17; Lc 21:34-36; Dt 10:12-13;  1P 5:8-9; Dt 20:4-6; Jn 2:17; Nah 1:2; Ap 2:10; Ap 3:14-17.

84. NO TIENES NADA

Eres rico ¿y te crees dueño de los bienes y de
las personas? Te digo: no tienes nada.
Pertenecen al Señor. ¿Te crees dueño de tu cuerpo,
tu mente y tu corazón?  Te digo: Pertenecen al Señor.
¿Te crees amo y señor de la tierra y del universo?
Te digo: Pertenecen al Señor. Entonces, ¿qué te tengo?
¿Qué es mío? Te digo: ¡Nada! Todo pertenece al Señor.
Entonces, no entiendo mi papel sobre la tierra.
¡Claro que si lo entiendes! Te lo voy a recordar:
Somos aves de paso. Somos peregrinos
sobre la tierra porque buscamos una patria mejor.
Al morir no podemos llevar nada. No atesores en la tierra;
atesora en los cielos. Recuerda: Estamos de paso.
Morimos y nuestros hijos repiten este ciclo. Entonces,
¿qué vale la pena hacer mientras somos peregrinos
sobre la tierra?  Caminar con Dios; es decir, obedecerle
en todo. Poner por obra todos sus mandatos.
Amalo con todas tus fuerzas, con toda tu mente
y con todo tu corazón. En esta forma, vale la pena
vivir porque por misericordia de Dios y no por méritos propios,
tenemos una esperanza real: Tener vida eterna
y estar delante del Señor Jesucristo.

*   Ap 3.17; Sal 24:1-2;  Sal 50:10-12; Hag 2:8; Ex 19:5; Lev 25:23; 1 Co 10:26; Ez 18:4; Job 38:1-41; 1Co 6:19-20; Dt 10:14; 1Co 7:23; 1Ti 6:7-8; He 11:13-16; Fil 3:20-21; Lc 12:16-21; Mt 6:19-21; 1 Ti 6:17-19; Lc 18:22-27; 2Co 10:5; 1Ti 6:14; Sal 37:5-6; Sal 119:15; Gá 6:8; Jn 6:28-35; Mt 19:16-21; Mt 7:24-25; Dt 6:5; Dt 4:29_31; Mc 12:30; Lc 10:27; Ef 2: 8-9; Ro 3:24; Ef 2:5.

85. ¡CON DIOS NO SE JUEGA!

¡Hey! tú. ¿Yo? Si, tú habitante de la tierra:
¿Crees que estás vivo porque respiras,
comes y bebes? No te engañes. Te digo
que si andas con Dios estarás vivo
espiritualmente, pero si lo rechazas, aunque
estés vivo físicamente, estarás muerto
espiritualmente. Es sabio obedecer con gozo
y alegría al Señor. No tiene sentido vivir esta
corta estadía sobre la tierra desobedeciendo
y pecando continuamente. Un pecado, uno solo
te trae muchos problemas. Más aún, si te arrepientes,
Dios te perdonará, pero las consecuencias del pecado
cometido continuarán. Recuerda a David, Rey de Israel
que fue un varón conforme al corazón de Dios, el cual se
arrepintió de sus pecados. Dios le perdono, pero las
consecuencias continuaron en su familia
y de generación en generación.  Del rey David podemos
aprender que, si no pecamos, viviremos en santa paz
y tendremos muchas pruebas por ser cristianos.
Pero recuerda, que solamente llegaran hasta el final
quienes perseveren. También ten presente que tenemos
pruebas por causa de nuestra desobediencia, pero también
tenemos pruebas por ser fieles a Dios.   Vale la pena
mientras estemos sobre la tierra obedecerle a Dios.
Si como adulto te comprometiste con Dios al ser bautizado,
recuerda que esta es tu única oportunidad y que
caminar con Dios es más sabio y prudente que rechazarlo.
En tus manos está la decisión: O me entrego totalmente
al Señor o me entrego a satanas y sus demonios.
RECUERDA: ¡CON DIOS NO SE JUEGA!

* Ec 3:19-20; Jn 14:6; Ro 6:11; St 2:26; Jn 12:48; 1Jn 3:21-22; Sal 105:3; Sal 32:11; Jer 2:19; Ro 8:10-14; Job 15:20-25; Gen 3:6; Ro 5:12; Ro 5:19; Sal 65:3; Hech 3:19; Pr 28:13; 1S 13:14; Hech 13:22; 2S 12:1-15; 2S 24:10-15; Sal 51:1-19; 2S 11:26-27; Sal 85:5-6; 2S 12:14-22; 1Jn 1:9; Sal 4:4-5; Hech 17:30; Ro 3:23-24; Mt 10:22; Hech 11:23; 1Co 15:58; Dt 28:15-68; 1S 13:14; Ef 5:6; He 2:2; Job 1:10-11; Hech 7:55-60; 1P 1:14-16; Dt 28:1-2; Col 2:12-13; Gá 2:20; Ro 6:4; Is 44:22; He 10:26,35; Is 40:31; Prov 12;15; Ap 3:18; Is 55:6-7; 1P 1:14; 1 Jn 3:21-22; Gá 6:7; Job 13:9-10.

86. UN CRISTIANO MADURO

Intento alejarme de ti, pero ¿A dónde iré?
Si te dejo, quedaré en el mundo y los demonios
acabaran conmigo. ¿Por qué intento alejarme de ti?
¿Acaso no me comprometí voluntariamente contigo?
¿Por qué vuelvo atrás y busco el mundo? ¿Por qué
me pasa esto? Muy fácil de responder: Esto te ocurre
porque no estas totalmente comprometido con Dios.
¿Quieres agradar a Dios y al mismo tiempo al mundo?
Recuerda: Nuestro Dios es celoso y Él quiere que nos
consagremos totalmente.  Recordemos también que
el mundo actual esta engañado por el dios de este
siglo: satanás. Piensa y reflexiona: Tu vida es solo un
instante comparado con la eternidad, pero en este
corto tiempo te juegas la vida eterna o la descalificación
del reino de Dios.  En este corto tiempo te juegas la
vida o la muerte. Dios nos ha dado todo para vencer al
reino de las tinieblas. Camina con prudencia, camina
con sabiduría, camina con dominio y control; camina
con paciencia y no obres locamente para que no
cometas errores que te conduzcan a la perdida de la
vida eterna.  Ten presente que en momentos de locura
y descontrol dejamos las puertas abiertas de nuestra
mente y nuestro corazón para que los demonios entren
y te conduzcan a pecar contra el Dios Santísimo. Ten
cuidado. Se humilde y paciente para que te entregues
totalmente a Dios y gobierne tu vida. Cuando el
cristiano es maduro, tiene paz, tranquilidad, dominio
propio y es muy diligente. Es firme en sus decisiones y
las buenas obras son su testimonio ante Dios y el mundo.
Si realmente eres un cristiano maduro, tendrás la sabiduría
para vivir en medio de un mundo confuso, idolatra y
pecador porque tienes la luz de Cristo y jamás
caerás mientras le obedezcas al Señor.

* Jn 6: 66-69; Sal 139:7-12; Luc 9:62; Ef 6:10-18; 1P 5:8-9; St 4:7; St 4:1-10; Mt 15:8; 1Jn 2:15; 1P3:21; Ro 6:3-4; Gá 3:27-29; Ro 6:3; Mt 6:24; Col 3:2; Tit 1:16; Mt 16:26; St 4:4; Luc 16:13; Dt 5:8-9; Nah 1:2; 2Co 11:2; Gen 3:4-5; Ap 12:9; Hech 13:10; Job 7:7; Sal 39:4-6; Ro 2:7-8; 1P 5:10; Jn 3:36; St 4:7-8; Ef 6:11-12; Gá 5:16-21; Prov 10:9; Prov 3:5-6; 2P 2:1-22; Dt 32:3-6; Ef 4:2-3; Col 3:12-15; 1 Ts 3:11-13; Sal 112: 1-8; Prov 10:9; 2Ti 1:7; Mt 5:16; St 1:5; Prov 13:16; 1Jn 2:15-20; Jn 14:23; Dt 5:33; Ro 12:2.

87. UN GRAN GALARDÓN: LA VIDA ETERNA

Alma mía bendice a tu Señor
porque Él es bueno, santo, justo y
misericordioso, en sumo grado.
Alma mía, bendice a tu Señor porque
es el único Dios viviente.  Él es el
arquitecto y creador de cielos y tierra
y todas las maravillas que están en ella,
donde también está la más grande de
las maravillas: El ser humano porque es
la única criatura que tiene esperanza
porque al animal y al hombre les ocurre
un mismo suceso: la muerte, pero el hombre
que tiene esperanza por la gracia de Dios,
se levantará; es decir, resucitará. Dura cosa
es esta para los incrédulos, pero gran
esperanza es para el que tiene fe. Todo esto
nos enseña que vale la pena caminar con Dios,
es decir, obedecerle en todo. Vale la pena sufrir
por causa de nuestro Señor Jesucristo porque
Él nos tiene guardado un gran galardón: La vida eterna.

* Sal 103:5; Mi 7:18-19; 2 Co 1:3-4; Jer 10:10; Jn 6:57-58; Sal 104:1-5; Jer 10:12; Is 45:12; Gn 1:26; Sal 139: 13-18; Sal 8: 4-9; Ef 2:10; Ec 3:19-20; Ef 2:4-10; Jer 29:11; Jn 11:25-26; 1P 1:3; Sal 78:22; 1Jn 5:10; He 11:13-16; Ro 5:1-2; 2Ti 2:3-13; Mi 6:8; Hech 7:55-60; He 11:26; Ap 22:12; 1Co 3:12-15; Col 3:23-24; Mt 5:12.

88. EL PROPÓPOSITO DE LAS BENDICIONES

Aprovechemos en forma sabia todos los
recursos que Dios nos ha dado, como el tiempo,
los bienes materiales y todos los dones personales,
como el don del consejo, el don de animar y
fortalecer a los débiles, el don de la sanidad y
tantos otros que el Dios bueno nos ha concedido.
Todas estas bendiciones son para compartirlas y
beneficiar en primer lugar a los miembros de la fe
y a todo ser humano que las necesite.
Vivamos pues en santa paz y estemos contentos
con lo que Dios ha dispuesto. Nosotros no podemos
cambiar las decisiones y propósitos del Señor, porque
todo cuanto Él hace por nosotros y aunque no lo
entendamos, es para nuestro bien, para nuestra
edificación y salvación. Alabado seas.

* 1P 4:10-11; Ef 5:15-16; Col 4:5; Gá 5:22-23; Ro 1:11-12; 1Ts 5:14; Hech 20:35; Lc 6:38; Is 58:7-12; Dt 15:10; Pr 21:26; 2Co 9:6-8; Gá 6:2,10; 1Ti 6:18-19; Jn 14:27; He 13:5-6; 1Ti 6:8-9; Sal 4:8; 1P 3:11-12; Ro 14:17-19; Job 23:13-14; 1Ts 5:16-18; 2Co 12:9; 1Jn 2:17.

89. SI ESTAS CONMIGO, TENGO TODO

Oh Señor en angustia me encuentro;
con gran incertidumbre estoy. Me aferro a ti
y en cada instante te busco. Siempre te
encuentro y gran consuelo recibo de ti.
Día y noche los espíritus malignos me
atacan y quieren destrozarme. Diariamente
me acusan y diariamente me ponen tropiezo.
No les temo porque te tengo a ti. Oh fortaleza
mía. Oh roca mía.   Nadie como tu. Excelso,
majestuoso y misericordioso en gran manera.
Eres justo, bueno y en gran manera, santo.
Si estás conmigo, tengo todo.

* Sal 77:1-2; Sal 22:11; Nah 1:7; Jon 2:2; Sal 25:17-18; Sal 34:4; Sal 63:1-2; Is 25:9; Is 26:9; 2 Ts 2:16-17; Jer 31:12-13; Sal 34:4; Ef 6:12-13; Sal 27:1-5; 1Jn 5:18; Sal 31:13-14; Ap 12:10; Zac 3:1; Job 1:9-11; Sal 44:5-6; 2 Cr 32:8; Sal 18:1-2; Sal 144:1-2; Mt 8:27; Sal 97:9; Ap 16:5; Sal 145:17; Ap 4:8;  Sal 144:2; Is 41:10; Sal 23:1-6. Hab 3:18-19.

90. ERES JUSTO Y MISERICORDIOSO

Oro y me escuchas. Medito y reflexiono
en tus obras maravillosas y me fortalezco.
Todo esto me llena de gozo. Bendito seas
porque eres poderoso, pero a la vez eres
misericordioso. Eres justo en tus decisiones
y al humillado lo enalteces y a quien se
enaltece, lo humillas. Alabado seas.

* Sal 6:9; Sal 5:2-3; Mt 21:22; Sal 77:1-20; Sal 104:1-35; Sal 105:3-5; St 5:11; Lc 1:50; Jer 3:12; Sal 89:8; St 4:6; Ez 7:24; Dn 4:37; Ef 5:19-20; Ap 19:5; Sal 136:1-26; Sal 148: 1-14.

91. VEN SÍGUEME Y NO PEQUES MÁS

En prisión me encuentro. En angustia estoy.
No tengo esperanza. No veo la luz.
Camino tambaleando e indeciso.
Todo me asusta. Todos me persiguen.
Tengo grandes ojeras y no logro dormir.
No tengo paz y siento desfallecer.
En nadie confío y a la vez, me pregunto:
Realmente, ¿vale la pena vivir?
¿Cómo puedo cambiar esta situación?
¿Por qué estoy ciego?
¿Por qué tengo un velo en mi mente?
¿Podré salir de esta situación?
Claro que puedes salir de esta situación.
Simplemente, camina con el Señor;
es decir, obedécele en todo lo que
Él te mande. Haz su voluntad y no la tuya.
En esta forma tendrás poderosa fe.
Nada te asustará. Nada te espantará.
Atrás quedarán el miedo, la angustia
y la oscuridad. Con el Señor, hombre
nuevo serás. Nueva mente y nuevo
corazón tendrás.
Ven sígueme y no peques más.

* Sal 142:7; Ro 7:22-23; 2Ti 2:25-26; Sal 142:5; Sal 31:10; Sal 46:1-3; Jn 14:1; Is 59:8-12; Job 30:26-27; Mt 6:22-23; Sal 31:9-10; Sal 13:1-4; Job 7:4; Is 59:8; Job 30:26-27; Lm 5:5;  Jer 8:18; Sal 146:30; Sal 41:7-9; Ec 2:17; He 6:18-19; Jn 8:12; Sal 27:1; 2Co 3:14-16; Hech 24:15; Ro 6:16; Gn 5:22,24; Gn 6:9; Sal 81:13; Sal 86:11; Ef 4:1-2; Mc 3:35; He 10:36-37; 1P 4:1-5; He 10:38; He 11:7-10; St 2:14-19; Sal 91:1-16; Ef 4:22-23; Ez 36:26-27; Jn 3:3-7; Jn 8:3-11; Jn 5:5-14.

92. EL PASADO QUEDÓ SEPULTADO

Confío en ti y no en los hombres.
Tu eres verdad, justicia y esperanza viva.
A nadie engañas. A todos nos das
fortaleza, luz y oportunidades para tener
vida y en abundancia. Gózate en el Dios Vivo,
el cual es Dios de vivos y no de muertos.
Obedécele al Señor y mira siempre adelante.
Recuerda: El pasado quedó sepultado y
el Señor nos perdonó todos los pecados
y jamás los recordará.

* Jer 17:5-8; Sal 33:21; Jn 14:6; Is 45:19-24; He 6:18-19; 1Jn 3:5, 7; 1P 2:22; Os 14:9; Is 33:15-16; Jn 10:10-11; Sal 27:1; Sal 31:7; 1P 1:7-8; Fil 4:4; Mt 22:32; Lc 20:38; Mc 12:27; Hech 5:29; Jn 14:23; Dt 28:1-14; He 6:1; Fil 3:13-14; He 8:12; Mi 7:18-19; Is 43:18-19; 2 Co 5:17.

93. DIOS SIEMPRE ESTÁ CON NOSOTROS

Sin ti no puedo vivir. Tu eres mi apoyo,
mi roca y mi sustento. No me abandones
y escucha mis oraciones. Eres mi luz, mi
guía y mi redentor. Alma mía, ama con
todas tus fuerzas, con toda tu mente y
con todo tu corazón al único Dios Vivo.
Él nos ve, nos escucha y conoce nuestros
pensamientos. También sabe cuales son
nuestras pruebas y Él siempre nos acompaña
en los momentos en los cuales creemos estar
solos. Bendito seas Dios amado.

* Jn 15:5; Lc 4:4; Dt 8:3; Jn 6:68; Sal 18:1-2; 2 Cr 14:11; Is 41:9-10; He 13:6; Sal 13:1-6; Sal 27:9; Sal 38:21-22; Sal 51:11; Lc 11:9-10; Sal 39:12-13; Jn 8:12; Sal 43:3; Sal 27:1; Sof 3:17; Is 44:22,24; Dt 6:5; Lc 10:25-28; Dt 10:12; Sal 94:9-11; Mt 9:4; St 1:2,12; Is 41:13; Dt 7:17-18; Is 43:1-2; 2 Co 1:3; Sal 66:20; Sal 145:1-3; Sal 68:19.

94. TRABAJEMOS CON GOZO

Cree firmemente en el Señor porque
Él es un Dios bueno, santo, misericordioso
y justo en gran manera. El siempre busca
nuestro bien. Día y noche nos protege
de los ataques de satanás a pesar de que
nosotros no nos damos cuenta porque
nuestros mayores enemigos son
huestes malignas espirituales.
Nosotros nos resistimos hacer su santa
voluntad porque no tenemos puestos los
ojos en la obra de Dios. Nosotros pensamos
más en el futuro inmediato y el Señor
siempre trabaja en el largo plazo.
Nosotros queremos ver resultados en el corto
plazo y cuando esto no ocurre, nuestra fe decae
grandemente. Recordemos que los verdaderos
cristianos son instrumentos del Señor destinados
a destruir las obras de satanás y afianzar la
obra redentora sobre la tierra. Gran privilegio es
tener el Espíritu de Dios el cual debemos
mantenerlo en continuo crecimiento para dar
siempre frutos agradables al Señor. ¡Ánimo y
trabajemos con gozo porque la oscura noche está cerca!

*  Jn 3:16; Ro 9:33; Sal 119:65-67; 1Jn 3:23; Sal 22:3-5; Lc 6:36; Sal 25:8; St 5:11; Nah 1:7; Sal 13:5-6; Dt 4:40; Dt 6:2; Esd 8:22; Ef 6:12-13; 2 Co 11:14; Jn 10:28; 1Co 10:13; Ro 8:38-39; 2Co 2:11; Lc 12:47; Hech 7:51; 2Ti 3:8; Ro 12:2; Ef 5:17; Ro 13:2; Lc 14:28; Pr 16:3; Jer 29:11; St 4:13-15; Is 55: 8-9; 1Jn 2:17; Dn 12:8-9; He 11:6; He 12: 1-2, Hech 1:6-7, Pr 20:21; Mt 14:31; Hech 9:15; Ef 2:10; Jn 15:16; 1Co 1:27-29; Ef 5:11; 1Jn 3:8; Ro 8:14; 1Co 3:16-17; Ef 5:18-20; 1Co 6:19-20; Ro 13:12; Mc 13:35-37; 2P 1:19; Lc 21:27-28.

95. REVISEMOS NUESTRA RELACIÓN CON DIOS

¿Dónde estoy? ¿Qué hago sobre la tierra?
¿Cuál es mi misión? ¿Reconozco y
obedezco al verdadero Dios? ¿Alcanzo
a comprender la magnitud de la obra
del Señor? ¿Realmente estoy convencido
del compromiso que tengo con el Señor
a través del bautismo? ¿O simplemente
cumplo con una rutina de apariencia
propio de un muerto espiritual?! Sí¡,
estoy vivo físicamente, pero, espiritualmente
estoy muerto. Hoy, hay muchos bautizados
que gozosamente se comprometieron con
el Señor, pero con el paso de los años, le
dieron la espalda a Dios. Revisemos
nuestra relación con el Señor para que
el quebranto no nos llegue de repente.

* Ec 12:13-14; He 12:1, 2Ti 4:7-8; Sal 25:12-13; Fil 3:14; St 1:25; Hech 5:29, Jos 1:8; Is 43:13, Ef 2:10; Ec 3: 10-11; Ec 11:5; Ro 6:3-4; Ef 4:1-2; He 10:29; 1Co 12:13-18; Mt 23:27-28; 2Co 5:11-12; Prov 26:23; Lc 11:44; Ro 6:23; St 2:26; Ap 3:1; Jn 3:36; Mt 15:8; Lc 8: 11-14; 2P 2:15; Jer 32:33; 1Ts 5:3-11; He 2:1-3; Mt 24:44; Mr 13:35; Lc 12:35-40.

96. LA VERDADERA RIQUEZA

¿Crees que lo tienes todo?
¿Te crees amo y señor sobre
la tierra? Si todo lo tienes,
¿no necesitas para nada de Dios?
¿No reconoces a Dios como amo
y señor de la tierra y de todo el
universo?  Él es el creador de todo
lo visible e invisible.  Él es el dueño
de la tierra y de todos sus frutos.
Todas las riquezas y todas las
personas son del Señor.Tú, que
dices tenerlo todo y que no necesitas
de Dios, eres una triste y pobre criatura
que vives en la miseria espiritual y
mantienes un velo en tu mente que no
te permite ver, percibir y entender la
maravillosa obra de Dios sobre la
tierra. Es una obra espiritual y redentora
destinada a librarnos de los propósitos de
satanás    y para establecer finalmente,
el reino de Dios sobre la tierra.  ¡Ánimo,
sé humilde. Humíllate ante el verdadero
Dios para que estés ante su presencia.
Tienes tiempo para cambiar y se rico
en espíritu y acumula tesoros en
los cielos. Esta si es verdadera riqueza.

* Ap 3:17; Gá 6:3; 1Co 4:8; Lc 6:25; Dn 4:30-32; St 4:16; Jer 9:23-24; 1 Co 10:12; Jer 9:23-24; Col 1:16-17; Gn 1:1; Sal 24:1-2; Sal 50:11-12; Ro 14:8; Ez 18:4; Hag 2:8; Lc 12:13-21; He 11:25-27; 1Ti 6:7-12; Tit 2:14; Col 1:12-14; Ap 5:9-10; Ro 16:20; Sal 22:27-28; Lc 12:32; Zac 14:9; Mi 6:8; St 4:10, Sal 16:11; 1Ti 6:17-19; Mt 6:19-20; Ro 13:12-14; Ef 5:8.

97. QUE NO NOS COJA DE SORPRESA

De firme propósito es el verdadero cristiano.
Es un verdadero soldado de Jesucristo.
No es un general, es un soldado raso que
enfrenta todo con valor. No le teme a nada.
No le teme al futuro, porque su apoyo,
confianza, seguridad y roca, es Dios.
Ve como se desmorona y corrompe esta
civilización. Ve que no hay temor de Dios.
Ve como las costumbres se corrompen
y el hogar, roca de todo pueblo o nación,
ya no tiene el liderazgo moral y espiritual
que antes tenía. Vemos que esta civilización
va hacia el abismo y no se da cuenta. En
todos sus planes de expansión y conquista
no cuentan con Dios. Las naciones en sus
constituciones ya no mencionan el nombre
de Dios. Vemos que las guerras se han
incrementado y las plagas azotan a la
humanidad. No tenemos paz y la
convivencia cada vez es más difícil.
Todo esto ya está profetizado y el
Señor  dijo que esto era necesario
que ocurriera antes de la segunda
venida del Señor Jesucristo.
Estemos preparados para que su
segunda venida no nos coja de sorpresa.

*  2P 1:10; He 11:26; 1P 4:16; Jer 17:7-8, 2Ti 2:3-5; St 1:12; He 12:1-3; Sal 18:1-3,18; Is 40:31; Job 11:18-19; Is 1:4,7; Mc 13:7; Lc 21:9-11; Sal 14:1-4; 2Ti 3:1-5; Mt 10:35; Mc 13:12; Pr 1:8; Col 3:20; Ef 6:1-3; Ro 10:3; Mt 24:6-8; Ef 4:18; Job 21:14; Ro 1:28; Mi 4:12; Sal 9:17; Is 1:2-3; Jer 6:10; Jer 10:2-3; Jer 7:28; Os 5:4; Mt 24:6-8; Ap 6:4; Sal 35:20; Mc 13:12; Is 59:8; Mc 13:3-8; Mt 24:32-44; 1Ts 5:23-24; 1Jn 2:28; 1Co 1:7-8.

98. QUE NADA ME SEPARE DEL SEÑOR

Que nada me separe del Señor.
Ni el frio, ni el calor, ni la traición,
ni mis enemigos, ni los quebrantos
de salud, ni las dificultades
económicas, ni las guerras, ni los
desastres naturales, ni las críticas,
ni las amenazas, ni la soledad,
ni la indiferencia familiar, y todo
aquello que se oponga a caminar
contigo; es decir, obedecerte en
todo. Si te tengo a ti, tengo todo.
Contigo nada me faltará. Contigo,
todo lo puedo.  Tú me das valor,
fortaleza, animo, visión, disciplina,
perseverancia, y sobre todo, el
amor de Dios.  Bendito seas por
tu misericordia y por la oportunidad
que das a quienes quieren liberarse
de las garras de satanás.

* Ro 8:35-39; Sal 57:1; Gá 2:20; Sal 27:1-14; Hech 5:29; St 1:25; Dt 26:16; Fil 4:13; Sal 23:1-6; 1P 5:7; Fil 4:13; Ef 6:10-18; He 12:7; 1 Jn 4:8-10; Sal 18:17; Ef 6:11-12; 2Ts 3:3.

99. OH MUERTE, FUISTE VENCIDA POR JESUCRISTO

Oh muerte que infundes terror entre los humanos.
Oh muerte que amenazas en cada segundo de vida.
Oh muerte que llenas de dolor a toda la tierra.
Oh muerte que traes tristeza y sufrimiento.
Oh muerte que llegaste como fruto del pecado.
Oh muerte que galopas sin misericordia
Oh muerte que llenas de sangre a la tierra
Oh muerte que llenas de violencia a la tierra
Oh muerte que destruyes hogares y naciones
Oh muerte tu reinado está cerca del final.
Oh muerte que te conviertes en esperanza.
Oh muerte que apenas eres un corto sueño
Oh muerte que para el cristiano es gozo
Oh muerte que para el cristiano es luz
Oh muerte que para el cristiano es fuego
Oh muerte que fuiste vencida por Jesucristo
Oh muerte que para el justo es resurrección.
Oh muerte que para el justo es redención
Oh muerte, Oh muerte, estas vencida
Oh muerte, Oh muerte, estas juzgada
Oh muerte, ya no harás daño a nadie
Oh muerte, quedaste sepultada para siempre
Oh muerte, quedaste aniquilada por la eternidad
Gracias Señor Jesucristo porque lo hiciste
Gracias Padre Celestial por permitirlo..

* Sal 55:4-5; Sal 39:4-6; 2Co 7:10; Ro 5:12,14; Ap 6:4,8; 2S 1: 22-23; Nm 35:19; Sal 18:4-7; Mt 10:21; 1Co 15:26,54-55; Is 35:10; 1Ts 4:13-14; Mt 9:23-24; Mc 5:39; Lc 8:52-53; Dt 31:16; Sal 116:15; Ec 7:1; Prov 14:32; Prov 13:14; Jn 5:25; Prov 14:32; St 4:13-15; 1 Cr 29:15; Ap 21:4; Jn 5:28-29; He 2:14; 1Co 15:51-53; Jn 5:25; Sal 116:15; Sal 31:5; Jn 11:25-26; Is 25:8; 1 Co 15:21; 1P 1:3

100. DEPENDEMOS TOTALMENTE DE TI

Todo mi ser depende de ti. La vida, tu me
la diste y me infusdiste aliento de vida.
Tú escogiste a mis padres y tú me diste
un destino en tu reino. Para la infancia,
me diste todo: protección, cariño, alimento,
vestido, todo. Todo, absolutamente todo,
proviene de ti. ¿De dónde pues, viene tanta
arrogancia para no amarte con todas nuestras
fuerzas y obedecerte con gozo y alegría? Todo
lo que somos, proviene de ti. En nuestra juventud,
tu, siempre nos diste la mano y tu protección nunca
nos desamparó. De satanas y sus huestes malignas
espirituales siempre has tenido cuidado. En las
pruebas, siempre estas con nosotros. Nos acompañas,
nos fortaleces y nos das dirección porque las pruebas
son buenas, son necesarias para desarrollar carácter
y fortalecer nuestra débil fe. Ya como adultos, nos
llamas y nos preparas para el conocimiento de tu palabra
y para recibir voluntariamente tu Santo Espíritu el cual
nos permite caminar contigo; es decir, obedecerte en
todo y hacer tu santa voluntad para fortalecer
grandemente nuestra fe. Como podemos ver,
el Dios Vivo nos provee de todo, absolutamente
de todo. Por tal motivo, nuestra actitud
debe ser de obediencia, agradecimiento y
permanente gozo, aun en las pruebas mas difíciles.
Alabado seas por siempre y por la eternidad.

*  Is 41: 10; Sal 23:1-2; Jn 15:5; Gn 2:7; Sal 119:73; Sal 139: 13-16; Prov 1:8; Sal 71:6; Hech 17.25; Sal 14:1-3; Sal 10:4; Job 35:12; Sal 10:2-11; Ro 8:32; Is 41:10; 1Co 8:6; Sal 71:17-19; 2 Ti 2:22; Dn 1:9-21; Ec 11:9-10; Ec 12: 1-8; 1Jn 5:18-20; 1S 2:9; St 1:2-4; 2P 2:9; He 2:18; 1Co 10:13; Sal 37:25; Ef 3:16-19; 1Jn 3:24; Is 41:10; Jn 14:26; Is 48:17; 1Jn 2:27; Fil 4:19; Mt 14: 13-21; St 1:5; IS 30: 23-26; Ez 34:26.29; Sal 145:16; Sal 104:27-28; Ro 12:10-15; 1Ts 4:1; Ro 12:12; 2Co 6:10; Sal 145:3; Ap 7:11-12.

101. SEÑOR NO ME ABANDONES

Señor no me abandones. Si me abandonas,
mis enemigos me destruirán. No permitas
que tu siervo no pueda cumplir el mandato
que me has encomendado. Permite que
siempre de buen testimonio. Señor levántate
y con tu diestra poderosa destruye a mis enemigos.
Que tu santo nombre sea honrado y alabado.
No permitas que tu siervo sea deshonrado
y desautorizado. Que tu seas la prioridad todos
los días de mi existencia. Cielos, alaben al
todopoderoso. Tronos celestiales, bendigan
por siempre y por la eternidad tu santo nombre.
Reyes de la tierra, témanle al Señor.Pueblos
y naciones de la tierra reconozcan al bendito
como al Rey de Reyes y Señor de Señores.
Hazme vencedor ante las huestes espirituales
malas. Afírmame y respáldame. Hazme justicia
y haz que supere los tropiezos que satanas y
sus demonios me ponen para que así tu siervo,
te honre y obedezca como tu lo mereces todos
los días de mi existencia.

* Sal 38:21-22; He 13:5; Sal 1:7-6; Sal 57: 1-11; Sal 119:33-40; Ef 6:10-13; Lc 21:12-13; Jn 15:27; He 13:6; Sal 7:6; Ef 5:19; Sal 146:1-2; Sal 145:1-2; Sal 18:48; Sal 138:7; Sal 17:8-15; Mt 6:32-33; Fil 3:8; Ec 12:13-14; Sal 148.1-4; Sal 150:1; Ap 4:6-11; Ap 7:11; Sal 102:15-16; Sal 22:23; Sal 72:5,11; Dn 6:26-27; Sal 99:1-3; Ap 17:14; Dt 10:17; Ef 6:11-16; St 4:7; Ro 13:12-14; Sal 37:28-29; Is 41:10; Sal 27:1-4; Sal 103:6; 1Jn 5:4-5.

102 INSPÍRATE EN EL SEÑOR

Inspírate en el Señor. Escribe con gozo
y gran alegría porque al Dios Viviente le
agradan las alabanzas que nacen de un
corazón sincero y arrepentido. Dia y noche
alaben al Señor porque gran misericordia ha
tenido con nosotros. Nosotros, realmente,
no somos nada, pero nuestro Dios protector
quiso darnos posición en su reino. Nos llama
Reyes y Sacerdotes; hermanos de nuestro
Señor Jesucristo y otros nombres de jerarquía.
No podemos despreciar tan notable dádiva.
Despreciarla sería el mayor error de nuestras
vidas porque es importante recordar que esta
es nuestra única oportunidad y si la perdemos,
quedaremos descalificados del reino.

* Fil 4:13; Pr 16:20; Sal 45:1-2; Sal 51:15-17; Sal 144:9; Mi 7:18-19; Hch 16:25; Sal 68:4-5; Sal 144:2-4; St 4:14; Job 7:7-10; Sal 39:4-6; Mt 12:46-50; Ap 5:10; 1P2:9-10; Ex 19:6; He 12:16-17; Mt 23:37; He 12:16-17; Mt 23:37; He 10:26-27; He 6:4-6; Is 55:6-7.

103. TODO TIENE PROPÓSITO

Tú, Oh Señor nos has dado todo para que
no nos preocupemos de las necesidades
en las cuales el hombre común se ocupa
día y noche. Pero todos los designios de
Dios tienen sentido. ¿Por qué y para qué
Dios obra de esta manera? Sencillamente,
Él hace esto para que todas nuestras
fuerzas, nuestra mente y nuestro corazón
estén concentrados en la salvación, en
buscar primero, tu reino y tu justicia y
también para que caminemos dia y noche
con Dios; es decir, que le obedezcamos
en todo. De esta manera, podemos ser
cristianos que damos ejemplo y buenos
testimonios ante los ojos del mundo
y de Dios, naturalmente. Recordemos
que nos comprometimos a través del
bautismo en obedecer al Señor Jesucristo,
en ser sus testigos y dar testimonio fiel de
sus enseñanzas. Si realmente entendemos
esto, nuestra vida debe ser una continua
entrega al Dios vivo y continuamente debemos
dar frutos dignos de arrepentimiento.
Valoremos en gran manera todo cuanto
recibimos de Dios porque todo tiene
propósito. Si recibimos bendiciones
materiales y espirituales es porque
Dios se ha fijado en nosotros para
que seamos sus instrumentos para
la obra de Dios en los tiempos del fin.
No desperdiciemos esta única oportunidad
para estar finalmente, en su reino.

* Mt 6:25-34; Fil 4:6; Ef 1:11-12; Col 1:11-12; 1P 2:9-10; Hch 9:15; 1 Co:27-29; Jn 15.16; Dt 6:4-5; Lc 10:27; Mr 12: 30; Gn 5:22,24; Gn 6:9; 2Ti 1:8-9; 1P 4:16-17; Hch 20:24; Hch 1:8; 1P 3:21; Mt 7:15-17,20; Mt 3:8; Gá 5:22-24; Jn 4:36; 1 P1:6-7; Ro 8:28-29; 2Ti 1:9; Ro 6:13; 1Co 1:27-28; Dt 7:6; Ef 1:4; Ap 2:5; Jn 12:48; He 12:25; Lc 12:31; Mt 25.34-40; Mt 6:33.

104. HOMBRE NUEVO Y HOMBRE DEL PASADO

Si miras hacia adelante, eres un hombre nuevo.
Si cargas bultos antiguos, eres un hombre del
pasado. Si haces la voluntad del Señor, eres un
hombre nuevo. Si haces neciamente tu voluntad,
eres un hombre del pasado. Si amas al Señor con
toda tu mente, con todo tu corazón y con todas tus
fuerzas, eres un hombre nuevo. Si tu mente, tu
corazón y todas tus fuerzas están centradas en
asuntos mundanos, eres un hombre del pasado.
Si esperas un mundo mejor, eres un hombre nuevo.
Si te conformas con el mundo actual y no tienes
esperanza, eres un hombre del pasado. Si amas a
Dios y al prójimo como a ti mismo, eres un hombre
nuevo. Si dices que amas a Dios, pero aborreces
al prójimo, eres un hombre del pasado. Si das
buenos frutos, eres un hombre nuevo. Si das malos
frutos, eres un hombre del pasado, porque un
hombre nuevo es aquel que ha recibido el Espíritu
Santo; por consiguiente, tiene mente y corazón
nuevos. Hombre nuevo eres. Obedece, siempre
obedece y hazlo siempre con mucho gusto.
Teme al Señor y témele por siempre y con gran
reverencia porque Él mira con preferencia al que
es humilde de corazón, y al que esta quebrantado
y arrepentido. Camina siempre hacia adelante y
se valiente, muy valiente porque el Señor es el
que pelea por nosotros. Ánimo, porque las
pruebas de este mundo son nada en comparación
con las promesas venideras.

* He 12:1-2; Fil 3:13; 2Co 5:17; Ef 2:15; Mt 11:28; Gá 4:3-5; Gá 5:19-21; Col 3:10; Ef 4:24; 2Co 5:17; Dt 6:5; Dt 10:12; Ef 5:1-2; 1Jn 4:16; Col 3:5-6; Lc 8:14; 2P 2:13-15; Mal 4:2; Ef 2:15; 2Co 5:17; St 4:4; Ef 2:12; 1Jn 2:15-17; Gá 5:14; St 2:8; Lv 19:18; Lc 10:27-28; 1Jn 4:20-21; 1Jn 2:9; 1Jn 3:15; St 3:13, 17; Gá 5:22-26; Jn 15: 5, 16; Lc 6:43-44; Ef 4:22-23; Col 3:5-9; Ef 4:24; Ez 36:26-27; 2 Co 5:17; Ro 8:15; Ez 11:19; Ro 6:16-17; Jn 14:23; He 5: 8-10; He 12:28; Sal 2:11-12; Sal 51:17; Sal 34:18; St 4:6; Jos 1:6-7, 9; Dt 31:6; Jer 1:19; 2P 3:9; Mr 10:29-30.

105. ESCRIBE ALMA MIA AL SEÑOR

Escribe alma mía para honrar, adorar y
amar al único Dios vivo. Escribe alma
mía e inspírate en la fuente viva; en el
que todo lo puede, en el misericordioso
sin fin, en el Santo de los Santos, en el
Rey de Reyes y en el Señor de Señores.
Escribe alma mía y jamás dejes de
hacerlo porque el Justo se lo merece y
es necesario hacerlo para reconocer en
Él la esencia de la vida y la piedra angular
de su majestuosa obra. Vive y escribe
solamente para reconocer en Él la
única solución a nuestros quebrantos,
a nuestros dolores, a nuestros fracasos,
a nuestras rebeldías, a nuestras
frustraciones y a nuestras necedades.
Escribe alma mía y nunca dejes de
alabarlo porque su obra es redentora
y su paz no tiene límites.
Escribe alma mía y no dejes de hacerlo
porque sus obras desde la antigüedad hasta
nuestros días y el futuro son dignos de tener
en cuenta por los siglos de los siglos.

* Pr 7:1-4; He 8:10; 2P 3:1-3; Job 19:23-27; Ap 19:16; He 10:16; 2P 3:1; Dt 6:5-9; 1P2:4-8; 1Co 1:30; Os 6:3; Sal 34:19; Jn 14:27; Ro 3:24; Sal 77:11-13.

106. LLOREN POR VUESTROS HIJOS

Cuando el Señor Jesucristo hacia el recorrido
de su crucifixión hacia el calvario, las mujeres
de Jerusalén, al verlo pasar, lloraban
amargamente y sentían gran compasión por
él, pero el Señor sabiamente les respondió:
Mujeres de Jerusalén no lloren por mí, sino
mas bien por vuestros hijos. Gran verdad les
dijo porque el Señor no cometió ningún pecado
y él, finalmente fue vencedor al cumplir su
colosal obra y hoy se encuentra en el trono
celestial a la derecha del Padre. Nosotros, en
cambio, si debemos preocuparnos porque
todavía no hemos coronado nuestra misión
sobre la tierra. No lloren por todo cuanto sufrió
el Señor. Él vino a cargar voluntariamente
con nuestros pecados y por sus heridas, y con
su muerte, toda la humanidad fue liberada,
sanada y restableció la relación con Dios la
cual se había perdido por el pecado de
nuestros primeros padres.  Este majestuoso
acto le dio esperanza a la humanidad que
estaba perdida en las tinieblas y era esclavo
de satanas y sus demonios. A partir de este
momento, la humanidad tiene una real
esperanza de ser miembro del cuerpo de
Jesucristo, es decir, de su iglesia que es la
reunión de todos los llamados por Dios y a
los cuales les ha concedido su Santo Espíritu.
Por consiguiente, nosotros debemos ocuparnos
fielmente de nuestra salvación dando diariamente
frutos agradables al Señor. Cada dia debemos dar
buenos testimonios principalmente en nuestros
hogares, y fuera de el. Si conoces la palabra de
Dios y no la practicas eres un fariseo. El Señor
quiere que hagamos buenas obras mientras
estemos sobre la tierra.  No llores por el Señor.
Llora por ti cuando conscientemente le das
la espalda a Dios porque estas pisoteando la
preciosa sangre de nuestro Señor Jesucristo.

* Lc 23:26-29;  He 4:15; He 7:26; 2Co 5:21; 1Jn 3:5; 1P 2:22-23; Ap 5:5; He 12:2; Ap 17:14; Fil 2:16; He 12:1; 1Co 9:24-27; Is 53: 3-12; He 2:9-10; 2Co 5:15; 1P 2:24; 2Co 5:17-19; Gá 1:4-5; Tit 2:14; 1Ti 1:15-16, Ap 1:5; Tit 2:13; Jer 29:11; 1Ts 2:19; Ef 1: 22-23; Col 1:27; He 3:1;  Ro 8:15-16; Fil 2:12-13; He 2:3; Ef 6:17-18;  Jn 15:8; Mt 3.8; Jn 15:16; 1Ti 5:10; 2Ti 1:8-9; 1P 3.15-16; Jn 15:27; Mr 7: 6-7; Mt 7: 5; Lc 11: 42-52; Mt 5: 14-16; Col 1:10; 1P 2:12; He 10: 29; Ro 1:21-23; 2P 2:21-22.

107. LA POTENTE VOZ DEL SEÑOR JESUCRISTO

La voz del Señor Jesucristo llamara a los
escogidos que esten en las tumbas.
Llamara con potente voz y estos se levantaran.
Moradores del polvo despertad y dad gritos
de jubilo. Del valle de los huesos secos y del
polvo también llamara a los hijos de Israel con
potente voz y también se levantaran. A los
huesos, el Señor les dira: Yo pondré tendones
y hare subir sobre vosotros carne y los
cubriré de piel. Además, pondré sobre vosotros
espíritu y viviréis.
Dificil creer y aceptar este
evento? ¿Hay algo imposible para Dios?
Pues bien, todo esto sucederá. En la segunda
venida del Señor llamara primero a quienes dio
su Santo Espíritu y ya duermen y le
obedecieron hasta el final
y quienes viviran
en este gran suceso, recibirán al Señor en el
aire porque su cuerpo corruptible será
transformado en incorruptible. ¿Dificil de
creerlo y aceptarlo?
Pues bien, ocurrirá tal
como esta escrito en la biblia porque su
palabra es vida y es viva. Todo se cumplirá
fielmente.
No olvidemos a Lazaro, el hermano
de Marta y Maria que hace cuatro días había
muerto y su cuerpo ya expedia mal olor.
Oh Lazaro que maravilloso acto realizó
Jesucristo para dar testimonio a los duros
de corazón del poder infinito de Dios.
El Señor, simplemente dijo: Sal y Lazaro
se levanto. Sin embargo, muchos no
creyeron en el Señor.
Oh generación dura
de corazón que a pesar de los mas
extraordinarios milagros que se realizaron
en su presencia no cambiaron su forma de
vivir y escogieron seguir los caminos
del mundo.
Ante esta evidencia, lo
mejor es cambiar porque tenemos poco
tiempo para escapar de la gran tribulación.
Arrepentíos, arrepentíos nos dice el Señor
para que nos acojamos a su gran misericordia
y aceptemos su llamado que es para vida.

*  Jn 5:25-29; Dn 12:2; Ez 37:1-14; Lc 1:37; Mr 10:27; Jer 32:27; He 9:28; 2P 3:10-12; 1 Ts 4:15-17; 1Co 15:20; 1Co 15:50-54; Lc 1:37; Mt 5:18, Jn 6:47-48, He 4:12; Is 55:11; Jn11: 1-44; Mt 12:39; Ro 2:5; 2P 3:9-14; Ap 3:10; Mt 3:2; 2 Cr 7:14; Hch 3:19.

108. DIOS DE GRANDEZA Y AMOR

Una galaxia en el firmamento.
Un colibrí en su nido.
Una hoja que cae.
Unos niños que juegan.
Un anciano que ríe.
Una madre gozosa.
Un volcán en explosión.
Un soldado que muere.
Un abrazo que reconforta.
Un frio que congela.
Un calor que sofoca.
El hambre que acosa.
La esperanza que no se pierde.
La lampara que no se apaga.
La espada que no descansa.
Una lira que suena.
Una trompeta que anuncia,
el inicio de la guerra.
Una flor radiante de color.
La nieve que cae.
La estrella fugaz en el espacio.
Un león que ruge.
Una isla que se hunde.
Y muchas, pero muchas más cosas.
Todas, pero todas,
todas hablan de ti.
Hablan de tu grandeza y poder,
hablan de tu consejo y misericordia,
hablan de tu paciencia y benignidad.
Pero, ante todo, y en gran manera,
hablan de ti como un Dios de paz,
de justicia, de prosperidad y un Dios
por encima de todo, un Dios de amor

* Sal 148:1-14; Job 38:4-7; Ap 5:13; Lc 2:13; Is 44:23; Sal 95:6; Sal 104:1-35; Sal 19:1-6; Sal 145:3-7; 1Cr 29:11; He 3:4; Fil 4:7-9; Sal 103:2-6; 1Jn 4:7-8; 1Jn 4:16

109. NADIE COMO TU, OH SANTO DE ISRAEL

Oh Dios de santidad,
Dios de amor
Dios de bendición,
Dios de justicia.
Nadie como tú,
Dios perdonador.
Oh Dios redentor, creador
de lo visible e invisible, y
autor de la salvación.
Autor de grandes promesas.
Nadie como tú, Dios sanador.
Oh Dios de las luces.
Dios de las pruebas.
Dios de la ternura.
Nadie como tú.
Dios fuerte y luchador.
Oh Dios omnipotente.
Dios excelso, noble y
abrasador. Nadie como tú.
Dios celoso y protector.
Nadie como tú, porque eres
puro amor. Nadie como tú,
porque eres esperanza y
sustento. Dices y se hace.
Bendices y todo prospera.
Perdonas y todo se olvida.
Amas y todo se redime.
Nadie como tu,
oh Santo de Israel.

* Ex15:11; Ap 15:4; 1Jn 4:7-21; Jer 31:3; Is 30:23; Dt 28: 1-14; Sal 9:4; Lc 18:7-8; Is 45; 5-7; Is 45: 21-22; Sal 130:4; Mi 7:18-19; Is 41:14; Is 45:18; Col 1:15-17; He 2:10; 2P 1:4; 1 Jn 2:25; St 1:17; 1P 1:5-7; Sal 23: 1-6; Is 45:5-6; Is 42:13; Ex 15:3; Sal 91:1; Sal 97:8; Ex 24:17; Dt 6:15; Dt 4:24; Is 41: 10-12; Col 1:27; Ro 5:2; 1Jn 4:8,16; Mt 6:26; Sal 33:9; Sal 148:4-5; Dt 30:9; Dt 28:8; Mi 7: 18-19; Col 2:13; 1Cr 17:20; Sal 71:22

110. PUEBLO DE DIOS

Pueblo de Dios.
Pueblo de Dios.
Sal de la tierra. Pueblo escogido
de reyes y sacerdotes. Pruebas
de fuego tendrás que pasar, antes
de entrar, en el reino de Dios.
Pueblo de Dios.
Pueblo de Dios.
Esfuerzo permanente tendrás que
realizar, rompiendo ataduras del
mundo actual. Y vencerás. Y vencerás,
llevando corona en el
reino de Dios.
Pueblo de Dios.
Pueblo de Dios.

Pueblo escogido y llamado por Dios. 
Hoy y por la eternidad 
tu justicia tenemos 
que hacer. Y mucha fe
y mucha fe junto con
obras tenemos que hacer.

Pueblo de Dios
Pueblo de Dios
Él no quiere tibios de muy poca fe.
Quiere hijos fuertes de gran decisión
Y ellos serán, y ellos serán fuertes.
columnas junto con Dios.
Pueblo de Dios
Pueblo de Dios
Pueblos y naciones a tus pies estarán.
Con vara de hierro a estas regirás y
gran poder todos tendrán alabando
siempre al eterno, el gran Señor.
Pueblo de Dios
Pueblo de Dios
La creación entera, gozosa estará.
Todo, todo, todo se restaurará y
habrá, habrá calor, alegría y mucha
felicidad. Nada faltará, nada faltará.
Pueblo de Dios
Pueblo de Dios
Escoge pues vida eterna y vive su
Ley. Recuerda que escogimos una
patria mejor y vivirás y vivirás por
siempre y y por la eternidad.
Pueblo de Dios
Pueblo de Dios.
Amén

* 1P 2:10; Dt 7:6; Lv 26:12; Dt 27:9; Mt 5:13; Ap 1:6; Ap 5:10;
1P 4:12-13; Fil 3:8; Jos 1:9; Dt 31:6; Ap 2:10; Ap 3:5, 21; Ef
6:14; 1Ti 6:11-12; Sal 10:18; He 11:1-40; Mt 5:16; 2Co 9:8; Ap
3:16-19; 1Ti 2:1-13;Jl 3:10-11; Ap 3:12; Dn 7:13-14; Sal 72: 9-
11; Ap 19:15; Ap 2:27; Sal 148: 1-14; Sal 67:2-3; Ap 19:5-7;
Ro 8:21; Hch 3:21; Is 35: 4-10; Sal 23:1-5; 1Ti 6:11-15; Ro
2:7; He 11:13-16.

111. ESTOY HARTO DE TU HIPOCRESÍA

Estoy harto de tus ofrendas. Estoy harto
de tus sacrificios. Estoy harto de tus
holocaustos. No quiero sangre de
bueyes ni de ovejas ni de machos cabríos.
Estoy cansado de vuestras lunas nuevas.
Estoy cansado de vuestras fiestas solemnes.
El Señor no soporta la hipocresía. Él quiere
obras buenas. Él quiere frutos agradables
a su presencia. Estos duros mensajes el
Señor los dijo para su pueblo Israel.
Oye Israel. Oye bien Israel todo cuanto
quiero decirte oh pueblo rebelde.
Oye bien porque yo quiero que te arrepientas
de tus malas obras. Por eso quiero que
escuches mis palabras. Hoy, en nuestros días
también ocurre lo mismo. Estudiamos y
conocemos la palabra de Dios, pero nuestras
obras y testimonios no corresponden
fielmente a la voluntad de Dios. Nuestra
actitud es farisea y el Señor la aborrece.
Para nuestros días el Señor nos advierte de
muchas formas para que nos arrepintamos.
Estamos en los tiempos del fin y sus señales
son verdaderas. Nos queda poco tiempo y
debemos andar delante del Señor con
temor y temblor. Todo cuanto pensemos y
hagamos que sea de agrado al Señor.
Todos los días debemos dar frutos dignos
de arrepentimiento teniendo presente que,
si amamos a Dios, también debemos amar a
nuestro prójimo y a nuestros enemigos.
Nuestro prójimo es el vecino, el compañero
de estudio, el compañero de trabajo, nuestros
hermanos y familiares. El otro o el prójimo
es cada uno de los habitantes de este querido
planeta llamado tierra sin discriminar color,
origen, nacionalidad ni estado económico.
Pero el Señor también nos recuerda que
debemos amar a nuestros enemigos y que
oremos por aquellos que nos persiguen; que
bendigamos a quienes nos maldicen y que
oremos por los que nos vituperan. Si tu
enemigo tiene hambre, dale de comer pan,
y si tiene sed dale de beber agua. Si decimos
que amamos a Dios, pero aborrecemos al
prójimo y a nuestros enemigos, somos fariseos.
En otras palabras, somos hipócritas.

* Is 1:11-14; Os 2:11-13; Os 6:6; Mt 23:23-27; Lc 12:1; Col
1:10; Jn 15:16; Jer 17:7-8: Mt 3:8; Mr 12:29;Ex 23:21; Dt 9:7;
Hch 3:19; 2R 17:13; 2 Cr 30: 6-8; Jer 7:23; Dt 4:1; Mt 7:21;
Mr 7:5-8; Sal 119:113; Hch 3:19; Jl 2:13; Mt 24:1-26; Fil 2:12-
16; Ef 5:8-10; 2Co 5:9; Mt 3:8; Fil 1:8-11; Lc 6:27-29; Mc 12:
31; St 2:8; Lc 10: 25-37;Pr 22:9; Lc 6:38; Mt 5:44-48; Ro
12:14-21; Lc 6:35; Mt 7:12. 1Jn 4:7; Pr 25:21-22; Éxodo 23:5;
Lc 6:27-36.